
Los problemas en Bahréin son el cuento de nunca acabar. La temporada pasada la carrera tuvo que suspenderse debido a las revueltas que se estaban propagando por la región. La FIA decidió posponer la prueba hasta el final de la temporada, aunque, finalmente, optó porque no se celebrara en 2011.
Esta temporada los ánimos están más calmados en la zona, aunque siguen habiendo protestas en el pequeño país. La FIA es consciente de la situación, y se mantiene vigilante ante los acontecimientos que se están produciendo en Bahréin. Ahora bien, la cancelación del gran premio no es algo que tengan en mente en estos momentos.















