
La bomba de humo lanzada ayer por Richard Taylor, y de la que os hemos hablado hace unas horas, parece haberse desvanecido y Autosport avanza que mañana se podría hacer oficial la ruptura entre BMW-Mini y Prodrive. La situación se ha vuelto prácticamente insostenible y la alianza entre ambas partes parece que llegará a su fin poniendo incluso en duda la continuidad del programa de esta temporada.
Existía la posibilidad de que esto hubiera sucedido el año pasado, pero al final se decidió esperar hasta después de Monte Carlo. La decisión ha sido tomada a nivel directivo y se comunicará a su debido tiempo.
Y es que el proyecto nació tuerto, al menos a nivel directivo y económico, ya que Dani Sordo ha demostrado con tres podios en siete carreras que el Mini John Cooper Works WRC es muy efectivo. Prodrive atosigó a BMW para que aceptara en su programa deportivo el Mundial de Rallyes y finalmente la cuerda se ha tensado tanto que se ha roto, quedándose los hombres de David Richards sin financiación.















