En 2012, Danica Patrick dará el salto definitivo de los monoplazas a los stock-car de la NASCAR. Tras disputar las dos últimas temporadas programas parciales en las Nationwide Series en la temporada que está a punto de comenzar, Patrick participará tanto en la primera división, Sprint Cup, como en las Nationwide Series.
La piloto disputará la temporada completa de la “segunda división” con JR Motorsports, el equipo de Dale Earnhardt Jr, mientras que en la Sprint Cup tendrá un programa parcial de 10 carreras con Stewart-Haas Racing. Una de las carreras que contemplaba el equipo era la más importante de la temporada, la Daytona 500, que además es la primera cita del año.
El Charlotte Motor Speedway en Carolina del Sur, centro neurálgico de la NASCAR, ha sido el escenario para que Ford presente el nuevo Ford Fusion con el que disputarán las NASCAR Sprint Cup Series a partir de 2013. Un modelo que a primera vista es atractivo, y que rompe completamente con la estética que la NASCAR ha tenido durante los últimos años, cortesía del Car of Tomorrow (CoT).
Parece ser que a alguien se le ha encendido la bombilla y ha pensado que si la NASCAR es una competición basada en vehículos de serie (al menos en su forma exterior) lo mínimo es que realmente se parezcan a ellos. El primer paso se dio en 2010 en las Nationwide Series. Ford y Dodge fueron las marcas que modificaron el morro del vehículo y lo hicieron similar a la de sus muscle-car, el Mustang y el Charger.
El año pasado, a Kyle Busch se le cruzaron los cables más de una vez. Su punto álgido llegó en Texas cuando disputaba una carrera de la NASCAR Camping World Truck Series en la que atacó deliberadamente a un rival. La acción tuvo sus consecuencias y la NASCAR sancionó al piloto con la imposibilidad de disputar las otras dos carreras del fin de semana.
Pero la sanción no fue nada comparado con la cara que se le quedó a sus patrocinadores que le retiraron el apoyo (m&m´s) e incluso tuvieron que retirar un anuncio en el que Busch era el protagonista (Toyota). Ahora, con la temporada 2012 a la vuelta de la esquina, Kyle Busch ha entonado el mea culpa y ha reconocido que debe cambiar de actitud de cara a la temporada que está a punto de comenzar. En los últimos años siempre entre los favoritos a luchar por el título, el piloto de Joe Gibbs Racing ha afirmado que está trabajando para mantenerse lejos de los problemas. Veremos si Rowdy ha conseguido cambiar.
En la jornada de hoy, la NASCAR ha vivido una gran sorpresa. El equipo Penske Racing anunciaba el fin de la relación que le unía con Kurt Busch. Una relación que durante los últimos seis años había conseguido diez victorias para el equipo de Roger Penske.
En el motivo de este abrupto final podría haber tenido mucho que ver un incidente ocurrido durante la última carrera de la temporada en Homestead. Busch no atendió demasiado bien (por decirlo de una manera suave) a un periodista de la ESPN que buscaba sus impresiones mientras el Dodge de Busch era reparado. El incidente incluyó una peineta (gesto sancionado con 50.000 dólares por la NASCAR) que rápidamente tuvo su hueco en Youtube. Penske y los patrocinadores no tardaron nada en alejarse de la actitud de Busch. El último capítulo se ha vivido hoy.
El adiós de Busch abre varias incógnitas en el mercado. Quién ocupará el asiento del #22 y en dónde veremos a Kurt Busch la próxima temporada. Se trata de uno de los pilotos más cotizados de la NASCAR y uno de los mejores, aunque le pase como a su hermano, y a veces su talento se vea opacado por sus formas.
Se acabó la temporada 2011 de las NASCAR y culminó con una batalla por todo lo alto en el Homestead Speedway de Miami. Tony Stewart y Carl Edwards se jugaban el título y lo hicieron en una lucha de tu a tu en la que Smoke resultó ser el ganador. En los últimos cinco años el dominio de Jimmie Johnson nos había robado parte del interés de la categoría en los momentos finales pero esta temporada, Stewart y Edwards se han encargado de reverdecer la emoción. En las últimas citas ambos han estado luchando por la victoria, y eso hace que el título aún tenga mayor valor.
Ayer las cosas no empezaban para Tony Stewart. Algo impactaba contra el frontal de su coche y le hacía perder posiciones y opciones. Mientras Edwards dominaba la carrera, Stewart descendía hasta la posición número 40. Pero poco o nada podía hacer el Primo contra su rival ayer. El #14 fue recuperando posiciones y para cuando se detuvo la carrera por la lluvia, vuelta 109, ya circulaba quinto.
Vibrante final de temporada, y lucha por el título, que estamos viviendo en la NASCAR esta temporada. Si el año pasado hasta tres pilotos llegaban con opciones de lograr el campeonato, aunque todos pensábamos que Johnson iba a hacer de las suyas, esta temporada, la lucha entre Carl Edwards y Tony Stewart está siendo muy cerrada.
Tanto que en las últimas carreras Stewart y Edwards han estado luchando por la victoria, la semana pasada ganó Smoke con el Primo en segunda posición. En la jornada de ayer, en el remozado Phoenix International Raceway, todo parecía indicar que el #14 se haría con la victoria. Pero unos retoques en una de las últimas paradas hicieron que el Chevrolet Impala SS de Stewart perdiera parte de su ritmo.
Algo que aprovechó a la perfección Edwards para ponerse al frente. Si en Texas, los Ford de Roush Fenway Racing eran los cazados, en la Kobalt Tools 500, Stewart era la presa de la armada del El Capitán. Pero ante tanto seguimiento, nadie se dio cuenta de la presencia de Kasey Kahne con el Toyota Camry de Red Bull Racing Team. En lo que podría ser la despedida del equipo en la NASCAR, Kahne logró la segunda victoria para el equipo en sus cinco años de existencia.
Con tres puntos a favor de Edwards, dentro de seis días, el circuito de Homestead, en la cuna de la NASCAR, Florida, decidirá quien es el campeón de 2011 y quien rompe la racha de cinco títulos consecutivos de Jimmie Johnson. La NASCAR tendrá nuevo campeón. Ya venía siendo hora.
Tomarse la justicia por su mano le va a salir caro al Enfant Terrible de la Nascar. Como ya os informamos el pasado fin de semana, tras provocar un accidente en el que dejó fuera a Ron Hornaday Jr, Kyle Busch fue sancionado por la NASCAR con la imposibilidad de disputar las carreras de la Nationwide Series y la Sprint Cup en la que tenía planeado disputar.
En el segundo de los casos, su no presencia al volante del Toyota Camry #18 de Joe Gibbs Racing le ha apartado definitivamente de la lucha por el título. No era el favorito, pero tampoco podíamos descartarle. Pero no queda ahí el castigo. Busch ha recibido una multa de 50.000 dolares y de aquí a final de temporada estará en libertad vigilada. Si repite la acción la NASCAR podría emprender acciones aún mayores (podría llegar a ser suspendido indefinidamente).
Es historia me suena. Pasar por la temporada regular sin pena ni gloria para después dar el golpe definitivo en The Chase. En las ocho carreras que llevamos de play-off final, la mitad de ellas han sido ganadas por Tony Stewart. Ayer en la AAA Texas 500 disputada en el Texas Motor Speedway, Stewart logró imponerse ante la legión de Ford de Roush Fenway Racing.
Hubo momentos en los que los cuatro pilotos del Capitán, Edwards, Kenseth, Biffle y Ragan copaban las cuatro primeras posiciones de la carrera con la única alternativa de Tony Stewart. Pero 2011 parece estar siendo el año de Smoke y tan sólo la oposición de Carl Edwards y un par de malos resultados impide que a estas alturas de la temporada, Stewart sea el más claro candidato al título.
Todos aquellos que más o menos seguimos la NASCAR conocemos como se las gasta Kyle Busch. El piloto de Las Vegas es el máximo exponente de la impulsividad y el pasado viernes, por enésima vez, Kyle Busch atacó (lo que hizo no tiene otro nombre) a un rival, Ron Hornaday, en la prueba que la NASCAR Camping World Truck Series celebraba en el Texas Motor Speedway . Busch se sintió perjudicado cuando Hornaday perdió el control de su camioneta y mandó contra el muro. En la acción, tanto Hornaday como Busch acaban golpeando el lateral contra el muro pero pueden seguir sin problemas..
Busch, que pilota para su propio equipo Kyle Busch Motorsports, no tardó en tomarse la justicia por su mano golpeando a Hornaday hasta conseguir que impactara contra el muro, destrozando la carrera de ambos y las opciones de título para Ron Hornaday. Tras el incidente, la NASCAR no tardó demasiado en tomar cartas sobre el asunto y Busch ha sido sancionado con la imposibilidad de disputar las otras dos carreras que tenía planeadas para este fin de semana en la NASCAR Nationwide Series y en la máxima categoría, la NASCAR Sprint Cup. Un castigo que podría ser mayor si tenemos en cuenta los antecedentes de Rowdy Busch.
Creo no confundirme cuando digo que a sus 52 años, Mark Martin es el piloto más veterano en una categoría de máximo nivel como es la NASCAR Sprint Cup Series. Subcampeón en cinco ocasiones y tercero en otras cuatro, miembro del Hall of Fame y considerado uno de los 50 mejores pilotos de la historia de la NASCAR, en 2009, Martin consiguió un asiento con el equipo Hendrick Motorsports tras vagar varios años por el campeonato sin posibilidad de disputar la temporada al completo.
Con la llegada de Kasey Kahne a Hendrick Motorsports en 2012, Mark Martin se quedó sin sitio en un equipo lleno de superestrellas. Pero eso no ha significado que Mark Martin se vaya a quedar sin asiento. El piloto de Arkansas negoció con Stewart Haas para pilotar un tercer coche en el equipo de Smoke aunque finalmente disputará una temporada parcial, de 25 carreras, con el Toyota Camry #00 de Michael Waltrip Racing. Martin se ha asegurado un volante por las próximas dos temporadas por lo que seguirá en activo hasta, por lo menos, los 54 años.