
Seis son los años que lleva Panasonic Toyota Racing en el circo de la Formula 1. Seis años invirtiendo grandes cantidades de dinero sin que los frutos sean muy patentes. Más bien podríamos decir que salvo un 2005 prometedor con 5 podiums, el resto de temporadas se podrían calificar de mediocres. Ni pilotos fichados a golpes de talonario, que prometen más de lo que son. Ni ingenieros de relumbrón en los en los que se confía el futuro y que acaban saliendo por la puerta de atrás han conseguido que Toyota pase de ser una escudería de mitad de la parrilla.
De cara al 2008 prometen un coche distinto pero no revolucionario. Un coche con el que, por fin, aspirar a algo o más bien, evolucionar como lo ha hecho BMW Sauber durante 2007. Todo sea dicho de paso, equipo que debería ser el espejo para muchos.
El responsable del desarrollo de los chasis en Toyota, Pascal Vasselon ha comentado: “Nuestro 2008 coche será muy diferente. No diría que es ‘revolucionario’ porque la naturaleza es continuación. Por ejemplo, usted no cambia de ser estúpido a inteligente, o hacia atrás otra vez, de hoy a mañana. Entonces, aunque nuestro coche será muy diferente, será una evolución normal según lo que hemos aprendido a través de la experiencia y de donde estamos en términos de comprensión nuestros rendimientos”.
En Fórmula 1, cuando las cosas no salen se pueden tomar dos caminos. O realizar cambios radicales y esperar que funcionen o pequeños cambios que sean una evolución de todo lo realizado anteriormente. La segunda opción ya ha sido probada por Toyota y no les ha funcionado. ¿Es hora de cambios radicales?
Vía | Planet F1






Comentarios
Cambio radical!!
No por Dios, cambio radical no, mira Honda.
Si algo no funciona y Toyota no funciona puede ser lo mejor cambiarlo todo aunque lo mismo sale algo peor que lo anterior
El problema de Toyota es que sigue pensando como companía japonesa, con todo ese rollo de las 5S, kaizen, etc. En autos de producción le ha ubicado en primer lugar mundial, pero para fórmula 1 la principal cualidad debe ser el riesgo, la apuesta por lo desconocido, tener ese olfato casi asesino y poner lo que ponen las gallinas. Fórmula 1 no es la fábrica del suegro, es el taller del tio.
Espero que no prueben un híbrido.
En 2005 fueron la revelacion del gran circo pero 2006 y 2007 un desastre no se como ira 2008 pero no parece tampoco que haya un entusiasmo en ese equipo.