Los coches de competición más bellos de la historia: Ferrari

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Bandera Ferrari sol Monza 2010

Inauguramos hoy una sección que intentará visitar algunos de los coches de competición más bellos de la historia, empezando como no podía ser de otra forma con Ferrari. Poco a poco viajaremos de Italia a otros paises para ver las maravillas a nivel estético que han sido capaces de producir las marcas, tanto las muy conocidas como las poco conocidas, para amenizar la espera para la próxima temporada de Fórmula 1. Evidentemente, se trata de elecciones personales, pues la belleza es algo muy subjetivo, incluso con los coches de competición.

Ferrari 312 – Fórmula 1

Chris Amon Ferrari 312

Para empezar, hay que remontarse varias décadas para ver el magnífico Ferrari 312 de Fórmula 1, monoplaza que pilotaron John Surtees, Lorenzo Bandini, Chris Amon, Ludovico Scarfiotti y Jacky Ickx entre otros. El 312 se estrenó en la temporada de 1966 de Fórmula 1, tras el cambio de normativas que volvió a subir la cilindrada de los coches de Fórmula 1 de un litro y medio a tres litros. Con Surtees a los mandos, lucho por victorias sin demora.

Pero quizás este coche de líneas tan agradables y ese escape “tubo de espagueti” tan característico es más conocido por la desgracia de 1967 en el circuito de Montecarlo, donde Lorenzo Bandini perdió la vida. A partir de entonces, quedó Chris Amon como principal piloto de la Scuderia, y su casco con esas tres franjas de color pasó a ser sinónimo indiscutible del 312. El piloto neozelandés no ganaría ningun gran premio con él, pero luchó con bravura en 1967, 1968 y 1969, siendo el piloto que más carreras disputó con él.

El bagaje es relativamente pobre, con siete pole positions, tres victorias y tres vueltas rápidas en 38 carreras. Ningún título mundial aunque muchísimas cosas remarcables sobre el monoplaza. Su belleza, su velocidad y su fragilidad convierten al 312 de Fórmula 1 en un clásico que responde casi con totalidad a la descripción de lo que un purasangre de carreras debería ser. Pasión italiana y Ferrari en estado puro. Según muchos entendidos, el Fórmula 1 más bonito de toda su historia.

Ferrari 330 P4 – Sport-Prototipo

Ferrari 330P4 Monza 1967

Si les preguntáramos a muchos de los que vivieron la época de los años 60, aquellos que vieron el 330 P4 en acción, no habría duda. El Ferrari 330 P4 es muy a menudo considerado como el coche de competición por antonomasia. El bólido de carreras más bello desde que el mundo es mundo. El color rojo, las formas que fluyen de forma natural, como el viendo, la velocidad que demostró. Lo único que le faltó al 330 P4 fue ganar Le Mans.

Sí consiguieron ganar en Daytona, en 1967, única temporada en la que los 330 P4 compitieron. Una victoria legendaria para Ferrari con una foto igualmente legendaria y pilotos dignos de ese momento. Muchos de los que compitieron con el 312 de Fórmula 1 lo harían también con este coche de resistencia. Pero habría que añadir talentos del tamaño de Pedro Rodríguez, entre otros tantos. No hay duda que un coche así atrajo la atención de grandes pilotos, aún siendo solo cuatro coches construidos.

Al respecto de este coche hay una anécdota sobre la no-victoria en Le Mans en 1967. En su lucha a muerte contra Ford y sus MkIV, durante la noche francesa hubo un apagón, rodando los Ferrari en cabeza. Cuando el cronometraje volvió a estar activo, Ford era líder con una vuelta de ventaja que Ferrari no pudo recuperar en ningún momento. Al año siguiente, una chicane recibe el nombre “Ford” en el circuito de La Sarthe. Conspiración o no, nunca se sabrá. Claro que siempre queda la frase de “c’est l’argent”…

Ferrari F92A – Fórmula 1

Ivan Capelli Hungaroring 1991 - Ferrari F92A

Cuando Ferrari presentó al mundo su monoplaza de Fórmula 1 para la temporada de 1992, el mundo tembló. Con el joven explosivo Jean Alesi y el veterano Ivan Capelli al volante, el talento estaba servido. En cuanto al monoplaza, utilizaba un concepto aerodinámico distinto a cualquier otro coche de la parrilla (concepto que no volvió a ser usado hasta el Toro Rosso de 2011) y tenía todo el aspecto de ser un coche capaz de luchar por el título. Un Ferrari tan bonito como aquel no podía ser mediocre.

Pero lo fué, y vaya si lo fué. Dieciséis carreras se saldaron con dos terceros puestos gracias al enorme talento de Jean Alesi como mejores resultados. Ni hablar de pole positions, vueltas rápidas y mucho menos, victorias, en un año donde solo McLaren pudo hacerle frente, relativamente, a la todopoderosa Williams. Incluso en las dos últimas carreras Ivan Capelli se vió expulsado del equipo en beneficio de Nicola Larini, piloto probador de la Scuderia.

Pero el coche ha pasado a la historia como uno de los más bonitos de la historia (relativamente) reciente de Ferrari, pues no pudo hacerlo por ningún otro motivo. Sí es cierto que fué el primer coche (el F92AT que apareció a mediados de 1992) en usar siete marchas en la Fórmula 1. Un coche perfecto para tener en un museo, terrible para usar en competición, puesto que ni las manos de un piloto hábil como Alesi pudieron llevar hacia adelante.

Ferrari 333 SP – Sport-Prototipo

Ferrari 333 SP

Técnicamente, el Ferrari 333 SP no es un Ferrari “de pura cepa”, si nos ceñimos a quien lo construyó. Diseñado inicialmente en Maranello, al final fué construído y desarrollado por Dallara, mientras Ferrari se centró en preparar una versión del motor de Fórmula 1 del F92A subido a 4000 centímetros cúbicos y que daba una mayor potencia. El 333 SP se diseñó con el campeonato IMSA en mente, aunque también compitió en Le Mans. En la carrera francesa nunca tuvo demasiado éxito, con una sexta posición como mejor resultado.

En Estados Unidos la cosa fué muy distinta, y después del debut en 1994, las victorias empezaron a sucederse, llegando incluso a ganar el título del IMSA GT en 1995 el piloto catalán Fermí Vélez, a bordo del Ferrari 333 SP del Team Scandia, ganando las 12 horas de Sebring de 1995. El coche italiano siguió compitiendo con éxito hasta 1999. A partir de entonces, tan competitivo había sido que algún equipo siguió usando su chasis, aunque con un motor Judd, y de hecho el Ferrari con su propio motor aún llegó a participar en los 500km de Monza de 2003, donde no pudo terminar.

Curioso es el caso de este coche, que vió infinidad de versiones aerodinámicas distintas según circuito, campeonato e incluso equipo. Al final, es difícil encontrar dos coches iguales, aunque eso no hace más que añadir al encanto de un coche singular que, a pesar de no haber triunfado nunca en Le Mans, está en la memoria colectiva de, sobretodo, los aficionados americanos que pudieron disfrutar del V12 de cuatro litros que equipaba.

Ferrari 412 T2 – Fórmula 1

Ferrari 1995 - 412 T2

El Ferrari 412 T2 (la T venía por el hecho que la caja de cambios estaba montada de forma transversal para mejorar el reparto de pesos trasero) fué un monoplaza que ayudó a Ferrari a recuperar el ritmo, siguiendo el proceso iniciado por el 412 T de 1994. La temporada de 1995 y el 412 T2 pasan a la historia como la última vez que Ferrari usa un motor V12 en la Fórmula 1, para tristeza general de los aficionados al automovilismo, pues el sonido del V12 es añorado alrededor del mundo.

Con unos pontones laterales con una forma muy trabajada y el frontal especialmente bajo que ayudaba a mejorar la aerodinámica, el 412 T2 no era solo un monoplaza muy bonito. También era un coche endiablado capaz de competir con los Williams y los Benetton cuando tenía un buen día. Así lo demostró Jean Alesi en varias ocasiones, ganando en Canadá y quedándose cerca de la victoria en Nürburgring y Monza. Cuatro segundos puestos del francés, además de la victoria, junto a los seis terceros puestos de Gerhard Berger, dan fe de la velocidad del monoplaza.

Solo por la victoria de Jean Alesi en el circuito Gilles Villeneuve, el sonido del motor V12, el número 27 y el increible aspecto que tenía, ya merece estar en los libros de historia. Para muchos, el último Ferrari “de verdad”. Más tarde hubo trabajo secreto para volver a usar un V12, durante la época de Michael Schumacher, pero la FIA se encargó de prohibir los motores con una configuración distinta a los V10 para evitar que Ferrari fuera a dominar. Fué en vano, pues acabaron dominando por otras vías, pero nos queda la intriga de como habría sido un V12 cerca del año 2000.

Cinco coches con sus propios éxitos, historias, puntos fuertes y puntos flacos, aunque mucha belleza compitiendo por alzarse por encima de los demás. Claro que Ferrari ha tenido muchísimos coches de competición, entre Fórmula 1, Sport-Prototipos, coches de Gran Turismo e incluso coches de rallyes. ¿Creéis que falta algún coche en esta pequeña lista de los cinco mejores?

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