Los coches de competición más bellos de la historia: Ford

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Estados Unidos tiene una gran presencia en el mundo de la automoción, así como un gran mundo de la competición doméstica. Entre las muchas marcas americanas, ha habido una de ellas que supo adaptarse a los gustos europeos sin perder su esencia. Quizás el competir en varios campeonatos internacionales ayudó a esta imagen. Lo que está claro es que Ford es una de las grandes marcas norteamericanas que cuenta además con varios coches de competición dignos de museo.

Ford Mustang – Varios

Ford Mustang TC

Clásico entre clásicos, el Ford Mustang es el estereotipo de “Muscle car” americano. Potente, con una línea muy concreta y un sonido espectacular. Este coche encandiló a la gente de los Estados Unidos y del mundo entero. Gracias a su presencia en películas de Hollywood (la inolvidable escena en Bullitt es un claro ejemlo) ganó aún más popularidad de la que ya habría ganado de por sí solo por méritos propios. Pero además de ser un icono de los coches de calle, el Mustang fue usado en carreras.

De hecho, muchos pilotos norteamericanos empezaron sus carreras a bordo de Ford Mustang modificados para competir en campeonatos locales, regionales y demás. A nivel nacional, tuvieron éxito sobretodo en la SCCA (Sports Car Club of the America’s) y la Trans-Am. También tuvieron su presencia, cómo no, en carreras de tipo “drag”, tan populares en los Estados Unidos. Evidentemente el Mustang siguió evolucionando y a mediados de los años 80 llegó a competir en la categoría GT dentro de la IMSA, llegando a ganar su categoría en las 24 horas de Daytona de 1985.

Recientemente, con el nuevo modelo ha seguido compitiendo, ya con su modelo nuevo, en varias categorías englobadas en la NASCAR, además de disputar las 24 horas de Spa-Francorchamps y participar en eventos de la Fórmula Drift americana. Sin duda, un coche versátil que ha competido en todo tipo de competiciones, siempre manteniendo ese estilo “Made in USA” que tanto gusta alrededor del mundo. Puede o no gustar el concepto de país de los Estados Unidos, pero el Ford Mustang es un grande sin posible discusión.

Ford GT40 – Gran Turismo

Ford GT40 Le Mans 1969

Si uno menciona un coche de competición famoso por sus 40 pulgadas (un metro y dos centímetros) de alto, la respuesta automática es pensar en el Ford GT40. Evidentemente, ninguna lista de los coches más bonitos de Ford sería completa sin él, aunque quizás lo difícil sería elegir cual de los varios modelos que se fabricaron es el más placentero para los ojos. Después del intento fallido de comprar Ferrari, en Estados Unidos se marcaron como meta vencer en Le Mans, humillando a los italianos si era posible.

Por ello, Ford se asoció con Lola y construyeron un coche para vencer en la mítica prueba francesa. Después de un debut poco exitoso en 1964, las cosas mejoraron un poco en 1965, pero no fue hasta 1966, con la llegada del MkII (segunda generación de Ford GT40), que pudo vencerse en Le Mans, con Bruce McLaren y Chris Amon. De hecho, hubo triplete americano, a la vez que Ford se convertía en la primera marca americana en vencer las 24 horas de Le Mans.

En 1967, con el nuevo MkIV, Ford volvió a ganar, aunque al terminarse la temporada, un cambio de normativas forzó a Ford a cambiar su punto de vista. Los MkII y MkIV no podían competir en Le Mans (el MkIII era un coche de calle), por lo que Ford tuvo que recurrir al MkI, con el que consiguieron vencer en 1968. Además, con cuatro victorias, se llevaron el campeonato de marcas. Hay que añadir que al año siguiente, el mismo chasis que venció en 1968 repitió la gesta, aunque esta vez por pocos segundos, sobre el Porsche 908. Con Jacky Ickx al volante, este fue el canto del cisne de un coche que inspiró a una generación.

Ford Escort WRC – Mundial de Rallyes

Ford Escort WRC 1998 Juha Kankkunen

El Ford Escort WRC es una evolución del mítico Ford Escort RS Cosworth que compitió durante la primera mitad de los años 90. La última evolución de los Escort en el mundial de rallyes debutó en 1997, con los colores de Repsol y con Carlos Sainz al volante. Armin Schwarz sería su compañero de equipo pero a mediados de temporada dejó su sitio para Juha Kankkunen. El debut en Montecarlo dió un muy valioso segundo puesto para Sainz, que empezó así su lucha por un nuevo mundial que no llegó, pues solo pudo ser tercero detrás de Colin McRae y el campeón, Tommi Makkinen.

Pero las dos victorias en Grecia e Indonesia hacían pensar que el 1998 podía ser aún mejor. Carlos Sainz no debió estar de acuerdo y se mudó a Toyota, que entró a finales de 1997 con el nuevo Corolla. El título no llegó, tras esa escena con el famoso “¡Trata de arrancarlo, Carlos!”, pero para Ford fue peor. No llegó ninguna victoria y lo mejor fueron los por otra parte nada despreciables siete podios de Kankkunen. Pero una cuarta posición en el campeonato era insuficiente, y puesto que estaba prevista la llegada del Ford Focus en 1999, no se creyó necesario trabajar en mejorarlo.

La última victoria del Escort WRC se dió en el Rally de Indonesia de 1997, con Carlos Sainz y Luís Moya en el interior, y con los colores de Repsol decorándolo. El cambio de una generación se produjo con la retirada de un nombre, el de Escort, que era sinónimo de rallyes para la marca del óvalo azul, desde los mismísimos años 70. Un cambio generacional que, en su momento, hizo que la marca saliera perdiendo en cuanto a belleza, pues los primeros Focus del mundial de rallyes no eran especialmente bonitos.

Ford Falcon – V8 Supercars

Ford Falcon V8 SC

Desde 1997 hasta la actualidad, el arma de Ford para el V8 Supercars ha sido el Ford Falcon, aunque este coche ha ido evolucionando a lo largo de los años. Desde el “EL” de 1997 hasta el “FG” actual, el Falcon ha vivido de todo, y convierte a Ford en la segunda marca más laureada del campeonato, detrás de, evidentemente, Holden. Es posible que el Falcon, en todas sus variantes, no haya tenido otra utilidad en competición que la de batirse el cobre en el V8 Supercars.

Pero esto no lo hace menos válido ni, sobretodo, menos bonito. Un superturismo con un potente motor V8 que hace un estruendo encantador, un tipo de coche que llama la atención de algunos de los pilotos más conocidos de otras categorías. Hasta pilotos de la Fórmula 1 han acudido en calidad de pilotos invitados a algunas de las carreras de la V8 Supercars, y todos regresan encantados, habiendo probado una máquina purasangre. El Ford Falcon es algo especial.

Venció el primer campeonato de turismos australiano bajo la normativa de los V8 Supercars en 1997, y desde entonces ha vencido en seis ocasiones más; la más reciente en 2010. Está claro que el campeonato entra en una nueva era en 2013, con la llegada de Nissan y Mercedes, pero que nadie tenga la menor duda, el Ford FG Falcon seguirá al pié del cañón, listo para recuperar la corona que no gana desde hace un par de años.

Ford Focus RS WRC – Mundial de Rallyes

Ford Focus WRC 2010 Suecia - Mikko Hirvonen

Después de la “retirada” del Ford Escort WRC, su sucesor debutó en 1999, y rápidamente estuvo listo para luchar por ganar. De hecho, con Colin McRae a los mandos, venció el Rally Safari y el Rally Portugal, seguidos. Parecía que el Focus iba a luchar por el título, pero a parte de esos 20 puntos de golpe, solo se consiguieron 17. El futuro no iba a ser tan fácil como podía parecer en un primer momento. En 2000 las cosas mejoran poco a poco y Colin McRae se queda a un suspiro de ganar en 2001. El Ford no es el coche más veloz, pero funciona bien en todas partes.

En 2002, el dominio de Marcus Gronholm y el 206 imparable eliminan cualquier opción, y tras un año relativamente flojo en 2003, a partir de 2004 se convierte en el “challenger” por naturaleza. Ante el huracán Sebastian Loeb, poco puede hacerse, salvo formar un equipo sólido y bien trabajado que pudiera luchar contra el francés. Las temporadas 2006 y 2007 traen de lo más cerca que Ford se quedará del título con el Focus. Una lesión de Loeb en 2006 deja a Marcus Gronholm a un solo punto de ganar, y un duelo electrizante en 2007 se decanta a favor de Loeb por cuatro puntos.

La temporada 2009 vuelve a ver al Ford Focus WRC perder el campeonato por un solo punto, tras el abandono de Sebastian Loeb en Grecia y un duelo final entre el campeonísimo y Mikko Hirvonen. Al final, 2010 supone el último año del Focus, antes del cambio de normativa que fuerza el debut del nuevo Ford Fiesta, con motores turbo más compactos, y Citroen vuelve a llevarse el gato al agua. Al menos, a Ford le queda el consuelo de los dos títulos de marcas de 2006 y 2007, que demuestran el potencial que tenía su arma, que simplemente se encontró con un genio como rival.

Ford es una marca histórica que casi siempre ha tenido presencia en alguna competición. Los americanos son conscientes de la importancia de “ganar el domingo, vender el lunes”, y lo aplican al máximo, siendo como son gente pragmática. El “sabor” de Ford es muy distinto del de las marcas europeas, pero quizás eso es lo que hace que sea tan interesante ver sus modelos, teniendo en cuenta lo bien que han sabido adaptarse a los mercados europeo y australiano.

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