Sigue a

Lamborghini Logo

A pesar de la historia de Lamborghini como una marca con coches deportivos del más alto nivel, a menudo al lado otras como Ferrari o Porsche entre otras, lo cierto es que su historia en competición es pequeña. Su fundador, Ferruccio Lamborghini, tenía un punto de vista opuesto al de Enzo Ferrari. Mientras que Ferrari fabricaba coches de calle para financiar la competición, Lamborghini declaró que nunca habría un equipo de fábrica de su marca en competición por lo que el artículo en sí va, en cierta forma, en contra de los principios de la marca.

Lamborghini QVX – Sport-Prototipo

Lamborghini QVX

La historia del Lamborghini QVX es bastante curiosa, aunque ya desde el principio puede verse que el futuro no podía ser brillante. David Jolliffe, importador de Lamborghini en Gran Bretaña, quiso preparar un Lamborghini Countach para el Grupo B, pero se dió cuenta de que no se habían fabricado suficientes unidades como para que el coche fuera elegible para dicho grupo. Esto suponía un problema para los planes de Jolliffe, que encontró una solución, a su manera.

Decidió construir un coche para el Grupo C que participara en las carreras de resistencia y en las 24 horas de Le Mans. El motor provenía de un Countach QV y fué modificado en la factoría de Lamborghini por Luigi Marmiroli para entregar unos 700 caballos de potencia. El coche tenía potencial, nunca mejor dicho, y el chasis fué encargado a Spice, experto en el Grupo C. El coche tenía todo lo necesario para triunfar excepto una cosa; dinero. Puesto que Lamborghini no daba apoyo de fábrica, el proyecto necesitaba patrocinadores.

Al final, el llamado Countach QVX disputó una sola carrera; los 500km de Kyalami en 1986, donde Tiff Needell llevó al coche a una más que decente quinta posición, tan solo por detrás de tres Porche 956 y un Porsche 962. El coche había demostrado una cierta velocidad y podría haber hecho mucho más de no ser por la falta de dinero que hizo que jamás volviera a competir. El intento de Lamborghini de competir en el Grupo C se quedó en tan solo eso, un intento.

Lamborghini Diablo – Varios

Lamborghini Diablo JGTC

El Lamborghini Diablo es quizás el coche más conocido de la marca italiana, y lo ha sido durante muchos años. Además, tuvo una presencia en el mundo de la competición inusualmente elevada para tratarse de un Lamborghini. Fabricado por primera vez en 1990, no sería hasta 1996 que la marca haría algo que nunca había hecho en el pasado; construir un coche de carreras específico, de forma oficial. Aunque en realidad se trataba de un Diablo preparado, no era una versión cualquiera.

Bajo el nombre de Diablo SV-R, el primer Superveloce había nacido. Se utilizó para un Lamborghini Diablo Supertrophy específico para este modelo. Se construyeron 28 coches para una competición que fué telonera de las 24 horas de Le Mans, aunque el número final de unidades construidas llegó a ser de 31. Alguna de ellas acabó siendo convertida para circular por la calle, aunque el número es extremadamente pequeño. A fin de cuentas, este sí era un coche de carreras.

Al cabo de varios años, el nuevo Diablo GTR reemplazaría al SV-R en el trofeo reservado para los coches de este modelo. Adicionalmente, el Diablo tomaría parte en varias competiciones a lo largo y a lo ancho del mundo, incluyendo una versión particularmente popular utilizada hasta hace poco más de diez años, el Diablo del campeonato de GT japonés, con ese aspecto tan particular que tenían y tienen los coches de la categoría.

Lamborghini 291 – Fórmula 1

Lambo 291 Nicola Larini

Pero, como cualquier marca que se precie tiene que al menos intentar llegar a la Fórmula 1, Lamborghini también lo hizo. En un principio solo como fabricante de motores pero para la temporada de 1991, Lamborghini iba a entrar como equipo, fabricando su propio chasis también. Aunque también se trató de un fracaso a todas luces. Con el supuesto apoyo económico de Fernando González Luna, hombre de negocios de México, Lamborghini iba a entrar con un buen apoyo, pero en la Fórmula 1 nada es tan fácil. Tras la desaparición de González Luna con todo el dinero, el proyecto tuvo que seguir sin un dinero con el que contaban.

Rápidamente, Lamborghini movió todo el proyecto a Modena, que pasó a ser el nombre del equipo para evitar relacionar el famoso nombre con un coche que, a pesar de ser diseñado por Mauro Forghieri, tenía toda la pinta de que no iba a ir bien. Pero el coche estaba ya homologado y el nombre, fijado. El “Lambo 291” sería el coche que utilizaría el equipo Modena. Un coche, por otra parte, especialmente bonito. Con un diseño de pontones laterales completamente radical y con un color azul metalizado espectacular, se asegraban, por lo menos, que sus patrocinadores se vieran por lo mucho que las cámaras les enfocarían.

Pero les faltaron resultados. La séptima posición de Nicola Larini en el debut fué un espejismo, y aunque Eric van de Poele estuvo a punto de terminar en quina posición en San Marino, un problema con el sistema de gasolina les dejó sin dos puntos que habrían salvado al equipo, a pocas curvas del final. Además, el equipo tenía problemas para clasificarse. La precalificación durante la primera mitad de temporada y la clasificación en sí durante la segunda mitad hicieron que Nicola Larini disputara cinco carreras, por solo una de Van de Poele. Al llegar el final de año, el proyecto se cerró y Lamborghini se quedó como fabricante de motores, aunque por poco tiempo más.

Lamborghini Murcielago – Varios

Lamborghini Murcielago

El Lamborghini Murcielago, sucesor del Diablo, empezó como un coche de calle, en la línea habitual de Lamborghini. Pero con la llegada de Audi se empezó a trabajar en una versión de competición que acabaría siendo llamada R-GT y que ganó en 2009 los 1000km de Catalunya en su categoría. También se fabricó una versión del R-GT, llamada RG-1, que participaría durante varias temporadas en el Súper GT japonés. Ganó una carrera en la categoría GT300 en Suzuka, en 2006.

Finalmente, se fabricaría también una versión especial para el Campeonato del Mundo de GT1 que se inauguró en 2010. Se llamó R-SV y tenía una punta de poco más de 400km/h, aunque evidentemente ningún circuito tiene recta suficiente para llegar a esa velocidad. Este sería el último Lamborghini de competición antes de que el Gallardo tomara su sitio. Pero antes de eso, el Murcielago tuvo varios intentos de asalto a las 24 horas de Le Mans.

Desde 2006 hasta 2010, el Murcielago intentó tener buenos resultados en Le Mans, a menudo a través del equipo del JLOC japonés. Los problemas técnicos fueron siempre una constante, e incluso en dos ocasiones el Lamborghini acabó convirtiéndose en el primer abandono tras solo una vuelta. El mejor resultado, una vigésimoséptima posición aunque sin clasificarse por no haber disputado suficientes vueltas durante las 24 horas de carrera.

Lamborghini Gallardo – Gran Turismo

Lamborghini Gallardo Paul Ricard

En realidad, el Lamborghini Murcielago y el Lamborghini Gallardo compartieron un momento en el tiempo en el que cada uno competía en su área. A la vez que el Murcielago se centraba en los GT1 y en otras categorías, el Gallardo empezó en el campeonato del mundo de GT3 con Reiter Engineering, equipo que tiene una historia reciente muy atada a la marca italiana, pues trabajaron juntos tanto con los Diablo como con los Murcielago.

También el Gallardo tuvo presencia en el Súper GT a través de equipos privados, algo que es ya tradicional en la historia de Lamborghini. De hecho, en Japón la marca goza de una gran popularidad y de una serie de seguidores muy devotos. También tuvo su presencia en el Lejano Oeste, compitiendo en las American Le Mans Series en 2011. Evidentemente, el Gallardo mereció también una competición propia, el Supertrofeo, que ha hecho de telonera del DTM y del WTCC entre otras categorías.

Además, actualmente el Lamborghini Gallardo compite en el Blancpain Endurance Series, además de otras categorías nacionales y menores a lo largo del mundo. Ello se debe sobre todo a la gran popularidad de la marca y a que sus coches, recientemente desarrollados junto a Audi, son cada vez más interesantes como vehículos para competir. Siguen siendo coches pensados para la calle pero pueden competir gracias a sus grandes prestaciones.

Es bueno ver que, en cierta forma, Lamborghini es capaz de combinar su punto de vista de siempre, el de no dar apoyo oficial, con el de tomar parte en las carreras. Una marca como Lamborghini con coches tan bonitos y a la vez con tanto rendimiento, pertenece a los circuitos, y es allí donde nos hace disfrutar a muchos, pues es donde más se puede aprovechar las capacidades de los toros salvajes.

En Motorpasión F1 | Los coches de competición más bellos de la historia: Ferrari, McLaren, Lotus, Porsche, Lancia, Ford, Toyota, Nissan, Alfa Romeo, Williams, Extra I, Audi, Mitsubishi, Renault, Alpine, BMW, Ligier, Chevrolet, Jaguar, Mercedes-Benz, Mazda, Extra II

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

16 comentarios