Los coches de competición más bellos de la historia: Renault

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Renault ha sido siempre una marca de las que innovan, de las que no siempre compiten pero que cuando lo hacen, lo hacen para ganar, y siempre planteándose nuevos retos. Fruto de ello aparecen los motores turbo en la Fórmula 1, y fue precisamente la ambición de Renault de ganar con un equipo propio, la que le dió a Fernando Alonso sus dos títulos en la Fórmula 1. Los franceses se han centrado sobretodo en los circuitos, aunque tienen máquinas para cualquier superficie. Además, sus coches de competición suelen ser admirados también por su estética.

Renault Alpine A442 – Sport-Prototipo

Renault Alpine A442B

El Renault Alpine A442 fue inicialmente diseñado y construído por Alpine, aunque siendo a su vez propiedad de Renault, fueron estos últimos los que financiaron el proyecto. El objetivo fue siempre el de participar y ganar en las 24 horas de Le Mans. Renault quería una victoria tan legendaria como esta, sobretodo por ser una marca francesa, y para ellos no habría otro logro mayor que ganar la carrera de resistencia más dura del mundo, en Francia, siendo franceses.

El A442 debutó en los 1000km de Mugello de 1975, donde obtuvo una sorprendente victoria, pero para cuando llegó su primera participación en las 24 horas de Le Mans de 1976, no se había ganado de nuevo. Las cosas no mejoraron de cara a 1977, y a pesar de la presencia de tres coches oficiales y un privado, en comparación con el único coche que participó en 1976, ninguno de los Renault vió la línea de meta en Le Mans en su segundo intento, y tras varios podios, el perder de esa forma contra Porsche era terrible para la marca francesa, que además jugaba en casa.

El nuevo modelo, el A443, demostró un ritmo demoledor, muy por encima de los Porsche o de los otros Renault, pero su motor, único elemento que le diferenciaba del A442, se rompió en la décimoctava hora. El otro coche oficial había abandonado también, por lo que solo quedaba el coche de Didier Pironi y Jean-Pierre Jaussaud, además del coche privado. Después de los problemas en varios de los Porsche, Renault pudo vencer la carrera, con el coche privado en cuarto puesto, detrás de los dos Porsche 936 supervivientes. Después de la victoria que tanto habían buscado, Renault decidió retirarse de la resistencia par concentrarse en la Fórmula 1. El Renault A442 había vencido en su primera y en su última carrera.

Renault RS10 – Fórmula 1

Renault RS10 Dijon 1979 Jabouille

Si Renault dejaba la resistencia, era para concentrarse en la Fórmula 1. Para quitarse el apodo de “Tetera amarilla” que se habían ganado por el color amarillo brillante de su carrocería junto al humo blanco de las roturas de motor, algo que sucedía a menudo con el primero de los modelos turbo de Renault para la Fórmula 1, en 1977. La temporada de 1978 había sido algo diferente, pero aún sin éxitos concretos, y no fue hasta 1979 y la introducción del RS10, que las cosas cambiaron de forma definitiva.

Si la victoria de Le Mans en Francia, con un coche de chasis y motor francés y con dos pilotos franceses había sido casi insuperable, la Fórmula 1 rizó el rizo. Jean-Pierre Jabouille obtuvo la primera victoria del Renault turbo, el RS10, en Dijon, Francia, delante de su público. Piloto francés, máquina con chasis y motor franceses, con carburante francés… y el otro Renault en tercera posición. Habría podido ser segundo, pero se interpuso Gilles Villeneuve con su Ferrari, aunque al menos él también hablaba francés.

Todo había sido increible, y entre las últimas ocho carreras del campeonato, el Renault RS10 marcó la friolera de cinco pole positions. La risa del paddock se había convertido en miedo, pues todo el mundo era consciente de la amenaza que suponía el turbo. Nadie tenía tiempo de prepararlo para 1980 y si Renault seguía por ese camino, podían arrasar. Al final no sucedió así, pero esa primera victoria cambió la Fórmula 1 para siempre y lo hizo con un diseño precioso.

Renault 5 Turbo – Mundial de Rallyes

Renault 5 Maxi Turbo

El Renault 5 Turbo fue la herramienta elegida por Renault para competir en el mundial de rallyes en una época tan apasionante como la del Grupo B. Mientras los rivales principales como Lancia y Audi se decantaron por los tracción integral, Renault aguantó tercamente con un tracción trasera espectacular. Con un aspecto que a priori parece sencillo, la versión de rally es espectacular como pocas por lo ancho de su trasera y los colores que llevó.

En su debut en 1981, el Renault 5 Turbo venció en su primer rally, el Montecarlo, con Jean Ragnotti. No volvería a ganar hasta la siguiente temporada, de nuevo el francés, esta vez en Córcega. Pero la sequía más grande estaba aún por llegar. Tres años sin victorias, hasta que el propio Ragnotti ganó, de nuevo en Córcega, en 1985. Esa fue la última victoria del popular piloto francés, aunque no la última del famoso vehículo.

La última del Renault 5 Turbo en el mundial llegó en extrañas y trágicas circunstancias. Joaquim Moutinho se llevaría la victoria, única de su palmarés mundialista, tras la retirada de todos los equipos de fábrica a raiz de un accidente que terminó con la vida de tres espectadores. Moutinho, un habitual del Rally de Portugal, en el que participó en nueve ocasiones, acabó llevándose una victoria agridulce y curiosa, pues no participó en ningún rally del mundial fuera de su país.

Renault Megane – Varios

Renault Megane - Luís Climent

El Renault Megane es la muestra perfecta de versatilidad de la marca Renault con sus modelos. Un coche de calle popular que se convierte primero en un coche de rallyes Kit Car con varios éxitos y que termina haciendo sus pinitos en los circuitos. Con su más reciente encarnación, tiene una categoría entretenida con unos Renault Megane silueta y motores V6 de aúpa. Renault en su máxima expresión a través del Megane.

De hecho, el Renault Megane llegó a ganar una prueba del mundial de rallyes, algo que no todo el mundo recuerda. Fue en Córcega en 1996 con el malogrado Philippe Bugalski al volante. Evidentemente, tenía que ser en asfalto, donde los Kit Car podían poner a menudo en aprietos a los principales competidores del mundial. Ese fue seguramente el punto álgido del Renault Megane a nivel mundial, pero durante varios años siguió siendo un coche popular en campeonatos nacionales como en Francia o en España.

Actualmente, el Renault Megane goza de una popularidad similar pero en los circuitos en vez de en los rallyes. El Renault Megane Trophy cuenta con una competición propia pero en ocasiones se le puede ver en competiciones de resistencia nacionales, de nivel menos profesional aunque igual de competitivo. Una muestra clara de que para competir con un coche rápido y divertido no es necesario subirse en un Porsche o similares.

Renault R25 – Fórmula 1

Renault R25 - Giancarlo Fisichella

Cuando Renault quiso comprar el equipo Benetton a finales de 2000 para volver a competir como equipo francés a partir de 2002, no era para ser meros figurantes, y el objetivo final era el de ganar. Quizás llegó demasiado pronto la victoria, y por eso sus últimos años como equipo fueron flojos y decepcionantes, pero los momentos de gloria que vivieron junto a Fernando Alonso no hay quien se los quite. Sobretodo cuando el primer título llegó con un monoplaza tan bonito como el R25.

Ocho victorias en total y los títulos de pilotos y constructores, cimentados sobretodo en una primera mitad de temporada arrolladora, con cuatro victorias seguidas. A pesar de ser menos rápido que el McLaren MP4/20 durante buena parte de campeonato, la fiabilidad del Renault les dió un título que habría podido ser para McLaren y Kimi Raikkonen de no ser por las famosas roturas de motor que sufrió el finlandés durante la temporada.

Además, el R25 tiene un dato curioso, y es que fue el coche en “romper” la hegemonía de títulos repartidos entre Rory Byrne y Adrian Newey desde 1992. El R25 que tan conocido y popular es en España destacaba por un frontal muy fino, delgado, que le daba un aspecto veloz, además de las bránqueas que el coche tenía en la parte trasera. Esto le hacía único con respecto a los rivales, y los colores azul y amarillo, que coincidían además con los de la bandera asturiana, se convirtieron en un icono.

Hoy en día Renault está fuera de las grandes competiciones, en cuanto a sus propios chasis, aunque siga en la Fórmula 1 suministrando motores a dos de los principales equipos de Fórmula 1 (¡y tres de sus cuatro equipos ganaron al menos una carrera en 2012!). Evidentemente, es una marca que se echa de menos por su innovación, por su trabajo, y por un amarillo que siempre se combina de maravilla. ¡Larga vida a la Régie!

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