El trazado alemán de Hockenheim podría ser catalogado como una de las mayores desgracias que ha hecho Hermann Tilke en los últimos años. Por muy interesante que resulte el trazado actual, siempre veré a Tilke como el mutilador de uno de los circuitos más rápidos e interesantes del calendario de tiempos pasados.
Lo que eran interminables rectas entre los frondosos bosques alemanes, que incluso hacían que los monoplazas perdieran las comunicaciones con los boxes, se ha convertido en un circuito moderno de carga aerodinámica media, que combina una parte veloz en el inicio de su trazado con una mucho más lenta en la conocida zona del estadio que da fin a la vuelta.
Como sucede en todos los circuitos con dos zonas tan claramente diferenciadas en cuanto a velocidad y requerimientos del monoplaza, el compromiso en los reglajes es una de las claves del rendimiento. En general, los pilotos prefieren tener una buena velocidad punta en las rectas para adelantar o no ser adelantados, por lo que las manos del piloto en las lentas curvas del estadio, sobre todo este año que no disponen de control de tracción, serán más importantes que de costumbre con los monoplazas más descargados de ala.
Editores 0
Comunidad 8,5