Eddie Irvine nunca se caracterizó por ser políticamente correcto. El irlandés podría calificarse como el “enfant terrible” de la época. A tenor del Crashgate y tras ver como muchos ex-pilotos mostraban su opinión, Irvine no ha querido ser menos. Aunque contrariamente a sus compañeros, no castiga la decisión tomada por Renault.
Creo que se ha exagerado. Era una curva razonablemente lenta. No fue un gran accidente, para ser honesto. Cuando uno planea chocar, se puede chocar como se quiera, así que la idea de que es el caso de trampas más increíble en el deporte profesional, como he leído, está totalmente fuera de lugar
Eddie Irvine lo tiene muy claro. Para ganar hay que hacer todo lo posible, incluyendo sacar a tus rivales en la pista. Un campeonato sin tanta política y con más emoción en la pista.
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