La lluvia sigue marcando la evolución del GP de Brasil en Interlagos, y los últimos y terceros entrenamientos libres dejan la clasificatoria en el lugar de una auténtica lotería. De tres tandas de entrenamientos para el GP, en tan sólo la segunda respetó algo más la lluvia. El más rápido en este última sesión ha sido Nico Rosberg, pero perfectamente lo podría haber sido cualquier otro piloto.
Más de media sesión se ha ido al garete, pues la lluvia torrencial dejaba la pista impracticable. Tal como Fernando Alonso llegó a comentar a los micrófonos, estaban todos en los box hablando de cualquier cosa menos de Fórmula 1. Mientras el aguacero caía, ni se veía siquiera el skyline de Sao Paulo, que es el paisaje visible en los alrededores del circuito. Y cuando ya decidieron que los monoplazas podían salir, las clásicas corrientes de agua que se forman en Interlagos por la orografía del circuito no facilitaban mucho la labor.
Kazuki Nakajima ha sido el segundo más rápido, y Jenson Button el tercero. Extraño doblete de los Williams. El líder de la tabla reacciona bajo el agua, y Fernando Alonso ha terminado con el tercer mejor tiempo en escasas diez vueltas que han hecho los pilotos en la que no han faltado los trompos ni las salidas de pista (el R29 de Alonso parecía un fuera borda en una de ellas). El accidente de Romain Grosjean en la curva 4 fue la guinda, provocando la bandera roja a 5 minutos de cumplirse el tiempo de la sesión.
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