Éstas son las carreras IRL que me gusta ver a mí. Con los cautions justos pero sonados, con una victoria bien trabajada y un podio novedoso e imprevisible. Texas Motor Speedway es uno de los mejores óvalos de Norteamérica, y como en los circuitos ruteros, ello propicia las grandes carreras como la celebrada ayer de IndyCar con victoria para Ryan Briscoe prácticamente de principio a fin y desde la pole pero con victoria luchadísima durante la segunda mitad de carrera nada menos que con la chica Indy por excelencia, Danica Patrick. Danica Patrick fue segunda (su segundo podio de la temporada) y Marco Antretti tercero.
Durante la animada carrera con salida al atardecer tejano hubo incidentes de mención: el primero fue el más importante y peligroso accidente protagonizado por la debutante Simona De Silvestro que se iba contra el muro a punto de cumplirse el centenar de vueltas de carrera y su coche ardía en llamas. Para colmo, durante el rescate parece que se complicó su salida del cockpit mientras que el fuego seguía haciendo su trabajo. Da sofoco sólo ver las imágenes. Y el segundo fue el KO por choque entre Mario Moraes y Helio Castroneves del que se habla de maniobra sucia de Moraes, pero no tengo muy claro si de quién fue mayor la culpa.
Mientras tanto el público y espectadores en sus televisores alucinarían con la actuación de los pilotos de Andretti Autosport. Ya era hora de que Danica Patrick diera ese algo más que se le echaba en falta en lo que llevamos de temporada, y este segundo podio con disputa final es una gran muestra de ello. El tercer escalón de Marco Andretti también es un balón de oxígeno para el hijo de Mario Andretti, posición que le tocó pelear hasta el final con un correoso Scott Dixon.
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