El bicampeón del DTM, Mattias Ekström, ha conseguido esta misma mañana la pole para la última carrera de la temporada en Hockenheim. Sin nada que jugarse más que la victoria, el sueco ha marcado el mejor tiempo por delante de los dos candidatos al título, Gary Paffet y Timo Scheider. Tom Kristensen, en su carrera de despedida, ha finalizado en quinta posición, justo por delante de Oliver Jarvis, con el primer coche no-2009.
De cada a la carrera de mañana, gran parte de las opciones del británico por hacerse con el campeonato pasan por un error del líder. Y no hay que ser adivino para pensar que Scheider se limitará a marcar muy de cerca al piloto de Mercedes. Si Audi, y sería lo más lógico, copiar la estrategia de Paffet, minimizará las opciones de error. Eso sí. Un pinchazo como ya ocurriera en Dijon podría acabar de golpe con las opciones de uno u otro.
Los siete puntos de ventaja son demasiados para pensar en que pueda saltar la sorpresa. Y más teniendo en cuenta que aunque prohibidas, las órdenes de equipo están a la orden del día. Tampoco habrá que perder de vista a Paul di Resta. El subcampeón del pasado año parte justo detrás de Scheider con el claro objetivo de molestar al líder. Por delante, Ekström ya demostró en Dijon que las salidas no son su punto débil. Lástima de su pinchazo hace dos semanas, porque sino ahora estaríamos viviendo un duelo a tres bandas precioso. Mañana, al igual que hemos podido hacer hoy, lo veremos en Veo 7.
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