Carrerón en Albert Park, para variar. Bandera a Cuadros GP de Australia 2010

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Jenson Button, vencedor del GP de Australia 2010

Para empezar, me gustaría dar todo el protagonismo que se merece al trazado semiurbano de Albert Park. No sé por qué extraña razón (aunque tengo algunas ideas), pero hay algunos circuitos que nos regalan 8 carreras geniales de cada 10 que se disputan en él, y el Albert Park es uno de ellos, por fortuna de todos.

Lo que hace 15 días era un espectáculo soporífero que necesitaba urgentemente de cambios reglamentarios para resucitar (según algunos), ha pasado a ofrecernos una de las carreras más divertidas que se recuerdan en los últimos años, y todo sin tocar una regla. Algún día nos daremos cuenta de que, como pasa en todos los deportes, incluido el admiradísimo fútbol, hay partidos mejores y partidos peores, y equipos que permiten ver mejor espectáculo y otros que practican el conocido anti-fútbol. En nuestro deporte pasa exactamente lo mismo: tenemos carreras mejores y carreras peores, y circuitos más propensos a ofrecernos espectáculo por otros que son históricamente “aburridos”. Ni más, ni menos.

Habrá algunos que señalen a la aparición de la lluvia como el elemento que animó la carrera, “como siempre”, pero creo que esta vez no fue así. La lluvia caía desde la salida, todos salieron con las mismas gomas (intermedios), y a excepción de Jenson Button, diría que todos entraron a montar nuevamente slicks casi a la vez. Hubo muchos factores que hicieron de esta carrera una de esas que vale la pena tener grabada: las remontadas de Fernando Alonso y Lewis Hamilton, la increíble lucha vivida entre los McLaren, Ferrari, Red Bull y Mercedes, con diferentes estrategias de gomas de por medio, etc. Vayamos al grano, pues.

Empezaré hablando del ganador, Jenson Button. Cuando parecía que esta temporada podríamos estar frente a esa versión de Button que, agobiado por la presión, entra en un círculo de desmotivación y resultados discretos, apareció el vigente Campeón del Mundo para hacer callar a todos los que han cargado, y de qué manera, contra el piloto británico tras su actuación en Bahrein. Superó a Hamilton en parrilla y se la jugó en carrera (¡vaya narices!) siendo el primero en montar neumáticos de seco, cuando tenía mucho más que perder que ganar (¡iba segundo!). Pero las sensaciones de Jenson fueron las correctas, y una decisión que de haber sido tomada la temporada pasada todos hubiéramos atribuido a Ross Brawn, acabó dándole una victoria sin duda merecida, con la ayuda inestimable de la tuerca de Vettel, pero con el mérito añadido de haber aguantado desde la vuelta 6 hasta el final de la carrera con el mismo juego de gomas blandas, algo no tan evidente tratándose de un McLaren.

Sebastian Vettel en el GP de Australia 2010

Aprovechando la mención a Sebastian Vettel, haremos un pit stop rápido en Red Bull. No es normal lo que está pasando en este inicio de campeonato (¿o sí?). Red Bull tiene, probablemente, el mejor coche de la parrilla, o por lo menos el más veloz, pero no hay manera de constatarlo en pista. A Sebastian Vettel ya se le han escapado dos posibles victorias en el tramo final de ambas carreras por problemas “chorras” en su coche, y Mark Webber todavía no ha demostrado que realmente pueda tener la regularidad y consistencia que todo aspirante al título necesita. Los dos pilotos de Red Bull tienen tantos puntos como Robert Kubica solito, y desde luego, esa no es la forma de ganar mundiales. A su favor hay que decir que, como ya comenté en el previo, el nuevo sistema de puntuación favorece las remontadas que se sustentan en victorias, y que nadie dude que si desaparecen los problemas de fiabilidad, Red Bull (especialmente Vettel) podría encadenar algunas victorias seguidas.

Seguiré con el hilo conductor de las alusiones. Robert Kubica. ¿Qué se puede decir del polaco que no se sepa ya? Todos sabíamos que es un piloto excepcional, pero personalmente, creo que este año está superando todas las expectativas. Nadie en pretemporada hubiera apostado por ver un Renault en el podium en la segunda carrera del año, pero a base de consistencia y de sobreponerse a las posibilidades de su coche, Kubica logró un segundo puesto que sólo se puede aplaudir. La marcha de Alonso parecía que dejaría a Renault realmente tocado, pero Kubica es de esos pilotos que en nada y menos ya ha llenado el hueco dejado por el asturiano.

Y ahora toca hablar de Fernando Alonso. Todo parecía perdido en la misma salida, tras el toque en la primera curva con Button, pero cerrar el pelotón durante el inicio de la carrera sólo fue la semilla de lo que al final fue un carrerón de Alonso escalando posiciones sin pausa. Cuando Fernando inició la remontada, había el morbo añadido de ver si Michael Schumacher, justo detrás de él, sería capaz de seguirle el ritmo con su Mercedes. Pero nada de eso. El heptacampeón se quedó estancado detrás de un sensacional Jaime Alguersuari (¡Jaime se merecía ese último puntito que se llevó finalmente Michael!), que lo mantuvo a raya casi toda la carrera, mientras Alonso iba deshaciéndose de pilotos a un ritmo feroz.

Pero llegó a la estela de su compañero de equipo, Felipe Massa, y aunque parecía bastante evidente que el ritmo del asturiano podía ser superior, especialmente en el último parcial, el adelantamiento no llegó, pese a un par de tímidos intentos por parte de Alonso. Dudo mucho que en la era Brawn-Todt-Schumacher no hubiera habido una orden desde el muro (en el momento que contactó con Massa, Alonso estaba a sólo 8 segundos del líder), pero vaya, Alonso tampoco quiso polemizar al final de carrera, y para mí eso tiene la lectura positiva de que ha aprendido de su etapa McLaren, y tiene tan claro su objetivo este año, que no se dejará entretener por este tipo de cosas. Y antes de dejar a Alonso, mención especial a su defensa ante el ímpetu del dúo Hamilton-Webber, que llegaban rodando del orden de 2 segundos por vuelta más rápido que él en las últimas vueltas, con gomas nuevas, pero no encontraron la forma de doblegar al asturiano.

Fernando Alonso, gran carrera en el GP de Australia 2010

Lewis Hamilton también protagonizó una carrera de mérito. Saliendo el 11º, sólo le valía remontar posiciones en pista, y con su ya conocida agresividad, fue adelantando pilotos en una muy buena carrera. Su último stint con ruedas nuevas fue también sensacional, aunque se fue todo al traste cuando Webber perdió su Red Bull y se llevó por delante a Lewis en la frenada. De todos modos, Hamilton pudo cruzar la meta en 6ª posición, cogiendo unos importantes puntos para el campeonato.

Y acabaré con unas sentencias cortas del resto de aspectos que me gustaría destacar: Nico Rosberg, sin hacer demasiado ruido como pasaba el año pasado, acabó nuevamente en una meritoria 5ª posición; Vitantonio Liuzzi volvió a meter su Force India en los puntos (y van 2 de 2), y eso que este año la cosa estaba cara; Karun Chandhok completó la primera carrera para HRT, que es casi como un triunfo dadas las circunstancias, y considerando que escuderías más “expertas”, como Virgin, todavía no lo han hecho. Y sin tiempo para descansar, ¡este fin de semana toca Sepang!

Fotos | The Cahier Archive (grandprix.com)

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