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Pedro de la Rosa Suzuka 1997

La Fórmula Nippon cambia de nombre de cara a la temporada 2013, y de la misma forma en el pasado tuvo otros nombres. Anteriormente, era llamado simplemente “Campeonato japonés de Fórmula 3000” y antes de ello, lógicamente, “Campeonato japonés de Fórmula 2”. Pero incluso desde esa época, desde Japón se formaban pilotos que acababan llegando a la Fórmula 1. De hecho, llegó un punto en que incluso pilotos europeos iban a correr a Japón para ganar experiencia y subir luego a la Fórmula 1.

Pero como es lógico, el campeonato, independientemente del nombre, ha sido siempre eminentemente japonés. De hecho, solo en doce ocasiones ha habido un campeón de fuera de Japón. Esto es, sobre 40 temporadas que se han disputado (desde 1973, bajo el nombre de “All Japan Fórmula 2000”). Entre los pilotos de casa destaca Satoru Nakajima, cinco veces campeón de la categoría (récord) y compañero en la Fórmula 1 de grandes pilotos como Ayrton Senna, Nelson Piquet o Jean Alesi.

Pero otros japoneses llegaron a la Fórmula 1 antes que Nakajima, quien a día de hoy aún tiene un equipo en la categoría. Noritake Takahara y Kazuyoshi Hoshino, campeones nacionales en 1974 y 1975 respectivamente, disputaron alguna carrera suelta en Japón, en una época donde los mejores pilotos nipones disputaban el gran premio de casa. Lo mismo vale para Masahiro Hasemi, quien ganaría en la Fórmula 2 japonesa después de haber disputado el Gran Premio de Japón de 1976, donde se le atribuye una vuelta rápida que en realidad marcó Jacques Laffite.

Masahiro Hasemi GP Japón 1976

Si Noritake Takahara y Kazuyoshi Hoshino son los primeros campeones en subirse a un Fórmula 1, luego vinieron muchos más. Empezando por el propio Satoru Nakajima, rey de la década de los 80, le seguiría Aguri Suzuki, campeón en 1988 y que en 1990 se subiría al podio en Suzuka en el Gran Premio de Japón de Fórmula 1. Tan solo un año más tarde, Ukyo Katayama venció el campeonato nacional y al año siguiente estaba ya en la Fórmula 1.

A partir de entonces hay un pequeño salto en lo que en realidad es la época más popular de la categoría, y los campeones de 1996 y 1997, Ralf Schumacher y Pedro de la Rosa respectivamente, tuvieron largas carreras en la Fórmula 1, llegando el primero a ganar carreras. Por lo tanto, el alemán es el único campeón de la Fórmula Nippon en ganar una carrera de Fórmula 1, mientras que Pedro de la Rosa es el tercero de tres en total en ganar el campeonato y subirse al podio en la Fórmula 1.

Precisamente allí es donde De la Rosa se ganó el apodo “Nippon Ichi” (literalmente, el número uno de Japón) tras vencer tanto en la Fórmula Nippon como en el All Japan GT Championship. De hecho, Pedro es el penúltimo campeón en subir a la Fórmula 1, pues Tom Coronel no lo logró, así que Ralph Firman, ganador en 2002, tiene el honor de ser el último en lograrlo. Pero eso no quita que haya habido grandes pilotos que han tenido éxito en otras categorías, o incluso pilotos no campeones que consiguieron subir a la Fórmula 1.

Eddie Irvine F3000 Japón

Entre esta última categoría encontramos, a principios de los años 90, a gente de la talla de Eddie Irvine, subcampeón en 1993. Le acompañaron Mika Salo, Heinz-Harald Frentzen y Johnny Herbert, aunque con menos éxito. Por ese entonces ya habían subido a la Fórmula 1 pilotos como Mark Blundell, Ivan Capelli, Emmanuele Pirro o Paolo Barilla, aunque no llegaron a destacar demasiado. Tampoco Esteban Tuero lo hizo demasiado, en su momento en la categoría, al contrario que Norberto Fontana, rival de Pedro de la Rosa. También Shinji Nakano salió de esta categoría.

Todo esto sin olvidarnos de la presencia de cierto alemán llamado Michael Schumacher, que obtuvo un segundo puesto en la única carrera que disputó allí como invitado, en 1991, en Sugo, y batido por Ross Cheever, hermano menor de Eddie y habitual por tierras japonesas durante varios años. El tristemente desaparecido Roland Ratzenberger compitió también allí en 1992 y 1993, con un mejor resultado de séptimo en el campeonato en su primer intento.

Pilotos como Marco Apicella (1994) o Toshio Suzuki (1995, nada que ver con Aguri) solo ganarían en el campeonato japonés de Fórmula 3000 una vez terminadas sus carreras deportivas en la Fórmula 1, igual que Toranosuke Takagi (2000) y este mismo año con Kazuki Nakajima, quien no tiene ninguna pinta de que vaya a volver a la categoría reina, sobretodo cuando una carrera deportiva “doméstica” le reporta éxito y satisfacción a partes iguales.

Kazuki Nakajima Fuji Lluvia 2012

Pero además de pilotos de Fórmula 1, tenemos a otros que pasaron por el lejano este y tuvieron éxito en otras categorías. Varios ejemplos son el de Tom Coronel, campeón de 1999, Tom Kristensen (sobran las palabras), y varios de los actuales contendientes por el título, como Benoît Treluyer (campeón en 2006), Loïc Duval (2009) y André Lotterer (2011). Está claro que el campeonato sigue siendo muy fuerte, y se espera que con el nuevo coche lo siga siendo.

A todo esto, nos olvidamos de los casos más recientes de pilotos que han pasado por la categoría y han llegado a la Fórmula 1. Sakon Yamamoto es uno de ellos, y el inolvidable (para los que tuvieron el placer de verle a principios de 2006) Yuji Ide el otro local en conseguirlo. Pero aunque la mayoría saben que Pedro de la Rosa estuvo allí, muchos desconocen que su compañero de equipo en 2012, Narain Karthikeyan, también tuvo su momento en la Fórmula Nippon.

Puede que a día de hoy no sea el campeonato más potente que existe, pero el encanto de una categoría tan distinta y a la vez tan competitiva, con unos pilotos japoneses que siempre van especialmente rápido en los circuitos que conocen, le da un aliciente especial a ir a correr allí. El ambiente es fantástico, el público se desvive por las carreras y se aprende mucho de forma distinta a lo que se puede aprender en Europa o en Estados Unidos. ¡Larga vida, pues, a la nueva Súper Fórmula!

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