Gran Premio Hungría 1989: Nigel Mansell protagoniza la gran remontada

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Nigel Mansell Hungaroring 1989

El circuito de Hungaroring no suele producir carreras con muchos adelantamientos, y al igual que sucede en Mónaco, una buena posición de partida es decisiva, pues una mala clasificación condena al piloto a tener que luchar por hacer adelantamientos que, en la mayoría de casos, suelen ser imposibles. Pero el Gran Premio de Hungría de 1989 vió la excepción, con una gran remontada de Nigel Mansell, que saliendo desde la duodécima posición, se alzó con una impresionante victoria.

Por delante, Riccardo Patrese obtuvo su primera pole position del año, con Ayrton Senna en segunda posición, seguido por un sorprendente Alex Caffi con el Dallara. El piloto italiano usaba los neumáticos Pirelli, que daban más agarre en el circuito húngaro que los Good Year de los rivales. En el momento de la salida, las posiciones se mantuvieron, con Patrese, Senna y Caffi en las tres primeras posiciones. Nigel Mansell, por su parte, subió hasta la octava plaza, tras una primera vuelta impresionante.

Caffi con el Dallara empezaba a tener problemas para reproducir el ritmo de la sesión clasificatoria. Eso hizo que pronto Alain Prost y Gerhard Berger le adelantaran, con Thierry Boutsen y Alessandro Nannini entre Mansell y Caffi, en un grupo bastante lento a causa del piloto italiano. El grupo se reduciría tras la entrada a boxes por parte de Nannini, con su Benetton. Pronto, el piloto del Ferrari número 27 adelantó a Boutsen y Caffi en poco tiempo, subiendo hasta la quinta plaza.

Salida Hungaroring 1989

Esto situaba a Mansell a diecisiete segundos del grupo de cabeza, en cuarta posición después de la parada a boxes de Gerhard Berger, su compañero de equipo. Al cabo de varias vueltas, la distancia desaparecía y la persecución de Mansell concluía. Alain Prost se convirtió en la primera víctima del grupo de cabeza en caer bajo el empuje de “Il Leone”, el último piloto en ser fichado por Enzo Ferrari, fundador de la famosa escuadra italiana, a mediados de 1988.

Riccardo Patrese seguía en primera posición pero un agujero en el radiador empezó a reducir su ritmo, lo que provocó que Ayrton Senna y Nigel Mansell le alcanzaran y, más adelante, incluso le superaran, en solo unas curvas. Por ese entonces, el problema era tan severo que el italiano tardó solo unas vueltas en abandonar el Gran Premio. Senna y Mansell quedaron solos en frente, luchando por la victoria. Mansell era más rápido que la estrella brasileña, pero la mayor potencia del motor Honda del McLaren le ayudaba a mantenerse en frente.

Por detrás, y con neumáticos nuevos, Gerhard Berger se acercaba a los líderes, pero pronto se vió también obligado a abandonar por culpa de problemas en la caja de cambios. Fue en un momento cuando los dos líderes se encontraban solos en la cabeza de carrera, cuando el famoso adelantamiento que todos conocemos sucedió. Ayrton Senna alcanzó a Stefan Johansson, piloto doblado, con el Onyx. El brasileño “se lo encontró” a la salida de la curva 3.

Nigel Mansell Alain Prost Hungaroring 1989

Ayrton Senna dudó durante unas décimas de segundo, pues no veía claro que pudiera adelantarle por la derecha, y levantó ligerísimamente el pie del acelerador. Nigel Mansell, por su parte, mantuvo el acelerador a fondo, y puesto que venía con más inercia al no haber dejado de acelerar en ningún momento, pasó a gran velocidad por la derecha de los dos coches de delante suyo, realizando uno de los mejores adelantamientos de toda su carrera deportiva.

A partir de ese momento, Nigel Mansell no tuvo rival, y manteniendo el espectacular ritmo que tenía ya antes de alcanzar a Senna, consiguió terminar la carrera con 25 segundos de ventaja sobre su rival, que no pudo hacer nada por impedir la victoria del británico después de ser adelantado. La tercera posición se la llevó Boutsen. El belga dió un resultado de consolación a Williams, que podría haber ganado con Patrese de no ser por el radiador agujereado.

En ese gran premio, tuvimos un representante español cuyo nombre os sonará a muchos, tanto si conocéis la historia de la Fórmula 1 como si no es el caso. Con Minardi, Luis Pérez Sala, actual team principal se peleaba con los rivales y daba lo mejor de sí mismo a pesar de que su coche no era precísamente uno de los más competitivos. El catalán se clasificó en vigesimotercera posición en la parrilla de salida y en carrera tuvo que abandonar justo después de Patrese y Berger por una salida de pista.

Podio Hungaroring 1989

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