Mi Gran Premio de Estados Unidos 2012: hasta la última carrera

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Lewis Hamilton en Austin

Creo no equivocarme mucho si señalo al pasado Gran Premio de Estados Unidos celebrado en Austin como uno de los mejores del año, considerando el evento en su globalidad. Era importante que el retorno al siempre complicado territorio estadounidense se saldara con buenas sensaciones, y visto lo visto, creo que se puede calificar de éxito rotundo el resultado obtenido. En realidad, estaré encantado de ver durante muchos años a Austin en el calendario.

Como nuevo circuito, creo que tiene una primera mitad preciosa, con esas enlazadas que uno no se cansa de ver en las cámaras onboard, y además, permite una multitud de trazadas interesantes en las curvas más propensas a los adelantamientos, que dieron como resultado una carrera repleta de bonitas batallas cuerpo a cuerpo. El único pero que se le puede poner, y que en el fondo era esperable, es lo verde que estaba la pista, con una falta de grip que nos propició unas sesiones de libres en la que todos parecían estar pilotando un HRT, con constantes correcciones al volante, y metiendo el coche en las curvas “a hachazos”.

Mucho tuvo que ver en estas dificultades la discutida elección de Pirelli de seleccionar para este nuevo trazado los compuestos más duros de la gama: el duro y el medio. La combinación de estas gomas con unas temperaturas más frescas de lo corriente, resultaron en un dolor de cabeza constante para todos los pilotos, que quedó reflejado en una inédita Q3 en la que todos hicieron un mini stint para lograr llevar las gomas a su temperatura óptima. Como cuando se quemaba inútilmente combustible porque había que salir con la carga de carrera. El propio Paul Hembery declaró al finalizar la carrera que podrían haber llevado los compuestos blando y superblando. En mi opinión, es evidente que se pecó de conservadurismo.

La suciedad de la pista nos trajo la primera polémica del fin de semana. Tras la desastrosa clasificación de Ferrari, y en particular de Fernando Alonso, que para más inri se vio condenado a salir desde el lado sucio de la parrilla, empezaron a circular rumores que Ferrari podría obligar a Massa a penalizar por sustitución de la caja de cambios para hacer escalar a Alonso al lado limpio. Finalmente, así fue. Unos minutos antes de confirmarse la parrilla definitiva, los mecánicos de Ferrari rompían un sello de la caja de cambios de Massa, sin sustituirla, para culminar la estrategia. Como comentó en un tuit el gran Carlos Castellá, el problema no es que Ferrari lo hiciera, sino que tuviera que hacerlo. Es más que evidente que no quedaba otra que aprovecharse de ese punto del reglamento deportivo. Aunque, a estas alturas, tener que recurrir a esas estrategias para minimizar lo que no eres capaz de defender en pista es una señal clara de lo difícil que es hacer lo que está haciendo Alonso: mantener sus opciones al título. Y luchando contra un equipo que pasará a la historia como uno de los mejores de todos los tiempos (¡felicidades por el merecido campeonato de equipos!).

Felipe Massa

La decisión de penalizar a Massa para que ambos pilotos salieran por el lado limpio resultó más que acertada, como era de esperar. Todos los pilotos que salían por el lado sucio perdieron plazas en la primera vuelta, a excepción de Grosjean y Hulkenberg, que conservaron su posición inicial, y Kovalainen, que ganó una. Un total de 15 posiciones perdidas por los pilotos del lado sucio como balance global de la primera vuelta. Por su parte, de los que salían por el lado limpio, todos lograron mantenerse o ganar posiciones, a excepción de Maldonado, que perdió 4, consiguiendo un balance global de 15 posiciones ganadas (19 si descontamos el fallo de Maldonado).

Entre los que ganaron posiciones en la salida, y como viene siendo habitual últimamente, destaca Fernando Alonso, que ganó 3 posiciones para colocarse 4º. El mérito de la maniobra de Alonso es enorme, en especial viendo lo que le costaba calentar sus gomas. Lo hizo en la salida, con el monoplaza cargado de combustible, las gomas frías y buscando el exterior de la curva 1 (en teoría con menos grip y con riesgo de verse involucrado en cualquier carambola). Sabe lo que se juega en las salidas, y asume unos riesgos que, de momento, son los que le siguen manteniendo vivo, pero son los que también te pueden matar a las primeras de cambio.

El resto de la carrera de Alonso fue muy normalita. Me atrevería a decir que ha sido de las actuaciones más discretas de Alonso dentro de la que está siendo, sin duda, su mejor temporada. Es muy raro ver a Fernando sufrir tanto para conseguir la consistencia en los tiempos que siempre le caracteriza. Sus periodos de calentamiento de gomas fueron excesivamente largos, aunque afortunadamente, no perdió el tiempo suficiente como para tener que enfrentarse en pista con Raikkonen o Button, que parecían mucho más fuertes, pero no lograron materializarlo por algún u otro motivo. Al final, Alonso siempre está tan arriba como su coche le permite, o un poquito más, y este podium debe saber a gloria.

Vettel perseguido por Hamilton

De ese sabor a gloria, mucho le debe a Lewis Hamilton. La carrera de Hamilton volvió a ser soberbia, como tantas otras, aunque esta vez ausente de problemas ajenos a su pilotaje. No dejó respirar a Vettel en ningún momento, y supo atacar cuando las circunstancias lo permitieron. Recuerdo en este punto que los doblados son parte de la Fórmula 1, y no valen como excusa, aunque a veces pongan bastante de su parte para sacar a muchos de quicio.

Por su parte, Sebastian Vettel, lejos de tirar la toalla, pues Alonso estaba muy lejos y no podía disputarle la segunda posición, y su compañero Webber había abandonado por un problema en el alternador, siguió apretando a Hamilton hasta el final, algo que aunque diga mucho de su espíritu ganador, creo que no deberían haber permitido desde el muro de Red Bull. El aplauso que le dedica Vettel a Hamilton nada más cruzar la línea de meta es un gesto precioso, en especial porque se produce nada más acabar una carrera que tú nunca has dado por perdida. Mi aplauso por ello a Vettel.

Para terminar, no podemos dejar pasar la ocasión de felicitar por partida doble a Felipe Massa. En primer lugar por aceptar su papel de escudero en una decisión que podría haberle afectado psicológicamente para la carrera y no lo hizo, y en segundo por su soberbia carrera, en la que fue nuevamente mejor que Alonso. De hecho, Massa se mostró mejor que Alonso en buena parte del Gran Premio, no solo en la carrera. Se dice que su coche no incorporaba las últimas evoluciones que sí llevaba Alonso, y por eso fue mejor. Exactamente lo contrario que se dijo la última vez que Massa superó a Alonso. Si realmente las diferencias se deben a paquetes distintos, Ferrari tiene un grave problema en su box, pues nadie es capaz de identificar cuándo unas piezas hacen a un coche más lento o más rápido. Yo quiero quedarme con la idea que Felipe ha mejorado mucho en la segunda mitad de temporada, y este Massa sí será de gran ayuda en Brasil si realmente se le necesita.

Termino volviendo a hacer una mención especial a la carrera y las luchas de Nico Hulkenberg, mostrándome sorprendido por la caída sin fin de Heikki Kovalainen, y buscando explicaciones al desastroso final de temporada de Mercedes (condimentado en Austin con la lamentable carrera de Schumacher). Sólo nos queda una carrera. Veo complicado que el título se le escape a Vettel, pero en Interlagos pueden pasar tantas cosas… Nos leemos por aquí después de Brasil, o durante la espera (y la carrera) en mi twitter (@smarcusf1).

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