Probamos la tercera entrega del videojuego del WRC

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Dani Sordo

Al igual que mi compañero Esteban probó el otro día el nuevo videojuego oficial de la Fórmula 1, hoy me toca a mí hacer el primer contacto a la tercera entrega del juego oficial del World Rally Championship de los chicos de Milestone. En este caso probé la demo de la versión PS3, la cual a pesar de estar muy limitada nos muestra algunas mejoras y novedades en esta nueva versión.

Como muchos de vosotros quede muy defraudado de las dos primeras versiones del juego. La primera de ellas la compre y pagué religiosamente los 60 euros que valía la versión para PS3. Gran error. Al año siguiente preferí probar el juego antes de comprarlo, y al ver que dejaba mucho que desear, deseché la opción de volverme a dejar la “talegada” por mucho que me gusten los rallyes y los videojuegos.

Además de coches mal diseñados (las llantas de asfalto eran completamente inventadas y no se parecían en nada a los modelos originales), los tramos eran anchos y faltos de retos para el jugador, en ocasiones como Alemania o Finlandia, las especiales no se parecían prácticamente en nada a las que los pilotos recorren en la realidad. El sonido del motor y los efectos de sonido de las ruedas o los choques eran propios de un juego de principio de la década de los 90. Y los daños producidos por los accidentes o los roces… mejor no hablar.

Sébastien Ogier

Los modos de juego:

De nuevo el juego tiene diferentes modos de juegos. En concreto 6 offline y 4 para jugar por internet. En el primero podremos elegir entre disputar únicamente un tramo, un rally o correr un campeonato completo a los mandos de los coches del WRC. Al igual que en las últimas versiones también tendremos la posibilidad de jugar al llamado Hot Seat, que permite jugar a cuatro jugados por turnos y al reto de las superespeciales.

Por lo que he podido probar en la modalidad de etapa rápida, puedes elegir cualquiera de las seis especiales que tiene cada prueba, las trece que tiene el Mundial de Rallyes. En cuanto al modo carrera es el que más novedades tiene, además de poder personalizar tu equipo, tu apariencia y los nombres del piloto y del copiloto, después puedes elegir entre muchos coches y decoraciones con las que competir.

En este caso el WRC3 ha copiado la idea del Dirt3, hasta ahora su competidor más directo. Además de la competición pura y dura, se han añadido algunas nuevas modalidades dentro del career mode. La primera de ellas recuerda obviamente al productor de Codemaster, ya que tienes que atravesar una especie de carteles de poliuretano para sumar puntos. También está la modalidad en la que se sumarán puntos dependiendo las maniobras que hagas y si tu conducción es espectacular derrapando en las curvas más cerradas.

Sin ir más lejos os dejamos un gameplay muy precario (al ser la versión PS3 y no disponer de la demo de PC he tenido que echar mano de la grabación más tradicional, coger una cámara compacta y apuntar a la TV) con la demostración de este ultimo modo de juego incluido en la demo. A los mandos de un Ford Fiesta RS WRC tienes que derrapar e ir lo más rápido posible en el Coll de la Teixeta, uno de los tramos del Rally de Catalunya.

Los coches:

Al contrario que en el juego de la F1 (al igual que mi compañero Esteban yo también he podido hincarle el diente a la demo) en este sólo tienes que preocuparte de conducir y hacerlo lo más rápido posible, sin tener que racionar el KERS, abrir el DRS o mirar por los espejos retrovisores. Sólo hay que preocuparse de correr y mucho. Coger un ritmo e ir poco a poco aumentándolo teniendo una margen de seguridad que no termine con tus huesos contra un árbol.

El comportamiento de los coches es sencillo, pero a la vez si te pasa con el gas en una curva cerrada el coche te lo hace saber con un bonito pero poco efectivo trompo. En la demo puedes probar tres coches, el Renault Clio R3 es fácil de llevar y de poca potencia, mientras que el Ford Fiesta RS WRC y el Citroën DS3 WRC son muy rápidos y salen como cohetes de las curvas lentas. En el caso del Citroën, es mucho más estable que el coche de la marca del ovalo.

Sébastien Loeb

Particularmente a mi no me costó demasiado rodar rápido con el DS3 WRC y empezar a arriesgar a la hora de tomar las curvas. Sin embargo siempre tienes ese cuarto de hora en el que parece que los arboles son los que quieren chocar contra ti y no te sale ninguna curva limpia. Como he dicho lo más importante es coger un ritmo con el que te sientas cómodo.

El diseño de los coches ha mejorado mucho (no era difícil tras ver lo mal modelados que estaban en las primeras entregas), el DS3 se parece a su homologo real y el Fiesta también (aunque el tubo de escape de este último no esté demasiado logrado). Hasta las llantas de asfalto son prácticamente clavadas a las que se utilizan en el Mundial. En cuanto al sonido, a pesar de que anunciaban mejoras en este apartado, sigue pareciéndose poco al verdadero rugir de los motores, incluso el silbido del turbo es bastante difícil de apreciar.

Los daños también son más realistas, se notan las abolladuras y la pintura levantada tras los roces contra los límites de la carretera. Los modelos van desde el nuevo Volkswagen Polo R WRC al Mini Cooper S con el que ganaron el Rally de Montecarlo hace casi 50 años (sólo disponible si haces la reserva del juego). Estarán disponibles también todos los Grupo B menos el Audi Quattro y los tres modelos que actualmente podemos ver competir en la categoría World Rally Car.

Jari-Matti Latvala

Los tramos:

Uno de los puntos débiles de las dos primeras ediciones parece haber mejorado un poco en esta nueva versión. Aún así alguien debería explicar a los amigos de Milestone que por ejemplo el Rally de Catalunya es una prueba mixta y que esto no significa que hagas tramos mitad tierra y asfalto con especificaciones de este último, sino justamente lo contrario. En el Mundial se disputan tramos mixtos con especificaciones de tierra, el otro caso está prohibido desde el año pasado.

Los tramos no poseen un alto detalle gráfico, pero ahora sí suponen un reto para el jugado al ser mucho más estrechos y revirados. En la prueba catalana en concreto podemos ver numerosas horquillas y zonas entre barrancos que castigan duramente el error. La zona de tierra con neumáticos de asfalto es muy bonita, pero la sensación de poco agarre no ha sido muy lograda ya que el coche no se descoloca a la hora de frenar ni “culea” demasiado a la hora de hundir el acelerador. Esta es la verdadera diferencia entre un simulador y un juego generalista.

Valoración global:

El juego ha mejorado bastante, eso no lo vamos a negar, pero aun así es difícil verlo como un simulador de rallyes. Para alguien que ha pasado por el Sega Rally, el Colin McRae, el RBR o los WRC de PS2, no pasa de ser un juego muy normalito, con el que podremos “echar” buenos ratos, pero que es difícil tomarlo en serio en una ficticia lista de los mejores juegos de conducción del último año.

La IA parece estar bien nivelada, aunque en nivel normal le haya llegado a meter al segundo clasificado 9 segundos en el tramo de la Mussara, el career mode parece ser bastante divertido y difícil. El precio sigue siendo excesivo para las consolas de nueva generación, pero eso es un mal endémico que afecta a muchos juegos.

En mi caso está claro que me terminaré haciendo con él, a pesar de que tenga el Mini de Armindo Araujo en portada (¡a quién se le ocurre!), pero os recomendaría probar la demo antes de tiraros al vacio y comprarlo. Lo dicho, para mí es un juego divertido para jugarlo, pasártelo y dejarlo posiblemente olvidado en un estantería hasta que una calurosa tarde de verano te dé la “neura” y lo desempolves. No pasará a la historia como uno de los mejores simuladores de conducción.

En Vida Extra | WRC3

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