La semana después del rally. Hay un nuevo Sheriff en el WRC

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Podio Suecia

Lo dije hace unas semanas y lo repito; parece que Sébastien Ogier ha conseguido lo que tanto necesitaba, sentar la cabeza. El de Gap, dio toda una lección al volante de un coche que según lo que todos hemos podido ver, y él ha confirmado, es una auténtica bestia si lleva los reglajes adecuados. Los franceses dominaron un territorio que suele formar parte de la tradición nórdica, prácticamente inexpugnable durante años, pero que en esta edición no ha sido capaz de contener los envites de los dos Sebs.

Y es que ya desde el primer día quedaron claras las intenciones de cada uno. Ogier salió a darlo todo en la etapa de clasificación, pero un error suyo en el primer paso por la superespecial de Karlstad le metió el miedo en el cuerpo. La moral de hierro del de Volkswagen le permitió sobreponerse y al día siguiente encadenó varios scratchs consecutivos que le permitieron afianzarse al frente de la general.

Sin duda, se puede decir que si no cambian las cosas y Ogier sigue mostrando el nivel de los dos primeros rallyes, tenemos al claro favorito para llevarse el Campeonato del Mundo de Rallyes esta temporada. Todo un nuevo sheriff en la ciudad de estrella reluciente y caballo joven y atlético. Tan sólo Loeb parece ser capaz de plantarle batalla. Muestra de ello era la cara del nueve veces Campeón del Mundo de Rallyes en la rueda de prensa de después del rally. Una expresión que reflejaba rabia por la oportunidad perdida y una mirada pensativa, con la que parecía estar repasando una y otra vez qué había hecho.

Loeb

El alsaciano básicamente perdió la posibilidad a pelear el triunfo durante el jueves, en la sesión de clasificación. Un tiempo bastante discreto le hizo salir a los tramos del viernes en una posición muy adelantada, encontrándose el tramo muy resbaladizo debido a que los clavos no daban atravesado la gruesa capa de nieve, y por tanto no llegaban a apoyarse en la zona de hielo. Una oportunidad perdida a quitarse la espinita de encima sobre la nieve sueca.

Mads Østberg hizo por su parte un rally muy consistente, aupándose a la cuarta posición rápidamente a pesar de penalizar por sus problemas de motor. El noruego de M-Sport cogió el ritmo muy pronto y estuvo batallando con Jari-Matti Latvala hasta que finalmente consiguió llevarse la tercera posición. En esta ocasión le tocaba dar la de cal, después de que en Montecarlo no estuviera a la altura de las condiciones.

Ostberg

Sorprendentemente, de los favoritos, los que peor actuación realizaron fueron los finlandeses. Mikko Hirvonen se quedaba a las primeras de cambio sin posibilidades de luchar por el triunfo, después de que en el primer tramo del viernes se quedara atascado en la nieve y perdiese más de 20 minutos en poder salir de allí. Juho Hänninen estuvo apagado. El piloto tenía en Suecia su segunda oportunidad para ganarse un asiento para el resto de la temporada, y parece que la presión de no cometer errores le restó su habitual combatividad. Si a ello le sumamos un error en una de las superespeciales televisadas, sus opciones de entrar en el Top 5 se esfumaron completamente.

Jari-Matti Latvala consiguió un buen resultado con su cuarto puesto tras Østberg (sobre todo comparándolo con su abandono en la primera cita del campeonato), pero las sensaciones que le quedaron al piloto de Volkswagen no fueron todo lo buenas que deberían. Incluso llegó a declarar que si quería volver a ganar en Suecia debía cambiar completamente su forma de pilotaje ya que había dejado de ser efectiva. Tal y como se vio en las imágenes en directo, el finlandés iba completamente “despendolado” prácticamente sin guardarse un ápice de agresividad, pero rozando cada uno de los snowbanks. Un coche mucho más suelto e inestable que se amoldaba a su forma de pilotar, pero que estaba completamente fuera de lugar.

Sordo

Para olvidar el rally de Dani Sordo. Desde el comienzos e vio que no estaba cómodo, que se veía obligado a pilotar el Citroën DS3 WRC de PH Sport con la trasera muy ligera, poco sujeta y siempre fuera de las trazadas marcadas por los pilotos que le precedían. Tras mucho luchar, el de Puente San Miguel se quedaba atascado en un banco de nieve en el que perdía toda opción a luchar por una posición entre los cinco primeros. Tras subir de nuevo hasta la octava plaza, su rally terminaba rompiendo la suspensión a tres tramos del final. Ahora toca mirar al futuro, y no perder las buenas sensaciones obtenidas en la primera carrera.

Las sorpresas en Suecia fueron Pontus Tidemand y Yazeed Al Rajhi. El joven sueco dio una verdadera demostración de su talento, y durante muchas especiales estuvo situado como mejor Ford Fiesta RS WRC de la clasificación. Problemas mecánicos le dejaron fuera, pero su huella quedó marcada sobre la nieve. El caso de Saudita es diferente. Casi nadie daba “un duro por él” cuando hace unos años atravesaba los tramos dando las largas y luchando por mantener el coche sobre el recorrido. Ahora es capaz de ganar rallyes dentro de la categoría WRC2 ante todo un experto como Grondal y en un terreno que a los orientales no suele hacer mucha gracia.

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