Nos ponemos en situación. Texas Motor Speedway, entrenamientos para la Samsung 500. El rookie Michael McDowell con un Toyota Camry de Michael Waltrip Racing trata de clasificarse para su segunda carrera del año. Una pequeña nube de humo sale de la parte posterior de su coche, un poco de sobreviraje, corrección y … contra el muro (puntos suspensivos para que cada lector ponga el adjetivo que más se aproxime al tremendo golpetazo que se mete). Cuando el coche impacta se puede ver en el vídeo que la velocidad es de 187 millas por hora, según mis cálculos, 301 kilómetros por hora. De las vueltas de “campana” no hablo porque pierdo rápidamente la cuenta.
Un milagro que el piloto salga, casi, por su propio pie, obra y gracia del nuevo coche de la NASCAR, más seguro que el anterior y de las protecciones que parece que lo absorben todo. Aunque quizás sea más milagro que al día siguiente lograra terminar la carrera en 33ª posición. Porque a pesar del accidente, McDowell consiguió clasificarse para la carrera.
Vía | DiarioMotor






Comentarios
Un accidente espectacular. Solo el meneito de las vueltas de campana nos dejaba echos polvo a la mayoria.
salu2
puff menuda ostia!!! creo k da unas 15 vueltas de campana pero no se seguro yo tambien me pierdo….
Jejeje, aquí es donde notamos lo bien que funciona la parte de seguridad. Salió ileso después de semejante golpe, apenas cojeando de una pierna. Barbarazo!
Si no me equivoco da 9 vueltas de campana! Qué choque!
Por algo dicen que en un oval nunca se debe girar el volante hacia el exterior de la curva… Definitivamente volvió a nacer.
Fliiiiiiiipa con la óstia que se pega el pobre!! Suerte que no le ha pasado nada.
Increíble. O-O
¿Qué hubiese pasado con la anterior normativa de "seguridad"?
Me ha puesto los pelos de punta.