
Con tan sólo cuatro LMP1 en la parrilla de salida, la tercera cita de las Le Mans Series celebrada en el trazado del Agarve comenzaba algo deslucida. Entre esos cuatro participantes, un nombre sobresalía por encima de todos, Oreca y su Peugeot 908 HDI FAP que tanto hizo llorar a los seguidores de Peugeot en las 24 horas de Le Mans. Para que ningún motor ardiera en llamas, en Oreca decidieron contar con la anterior evolución de propulsor, con la bielas más seguras.
Los “rivales” de Oreca iban a ser el Aston Martin de Signature Racing y los dos Lola-Rebellion de Rebellion Racing. Al final, ninguno de ellos fue rival para Olivier Panis, Stephane Sarrazin y Nicolas Lapierre ya que vencieron con una cómoda ventaja de 5 vueltas sobre el primer coche de la escudería suiza pilotado por Nicolas Prost y Neel Jani.






