
Este fin de semana llegamos a la prueba que marcará el ecuador del Mundial de Rallyes, la ultima antes del parón de más de un mes hasta el primer rally de asfalto de la temporada. Además se llega a uno de esos rallyes con sabor especial, o como ya he dicho en otras ocasiones, con sabor añejo. Lejos quedan aquellas épocas en las que los pilotos se abrían paso entre los espectadores, algo que afortunadamente ha cambiado mucho por motivos obvios de seguridad.
El recorrido se disputará íntegramente sobre tierra, en la década de los 80 y 90 se disputaba sobre tramos mixtos, con tramos bastante revirados en la que los neumáticos pueden volver a marcar las diferencias y quién se queda fuera de la lucha por la victoria. Por ello Pirelli ha decidió utilizar el compuesto más duro de sus Scorpion para la prueba portuguesa. Además los pilotos podrán llevar dos neumáticos de repuesto en su maletero debido a las grandes probabilidades de pinchazo.






