Las condiciones en las que se disputó la primera etapa del rally monegasco hicieron que las montas de neumáticos variaran mucho de un piloto a otro. Esto hizo que algunos participantes fueran muy bien en el primer tramo, pero que en el siguiente se las vieran y se las desearan para mantener el coche en pista.
Fue el caso de Dani Sordo, que tras montar neumáticos blandos en el primer tramo, se encontraba mucho hielo y nieve en el segundo. Una de esas placas de hielo le descolocaba el Mini John Cooper Works WRC en una de las frenadas y lo llevaba a chocar contra un muro con la parte posterior y contra un puente la parte delantera derecha.











