
Ahora que hasta en Red Bull saben a ciencia cierta cómo funcina el F-Duct de McLaren, vamos a tratar de explicarlo para que todo el mundo lo sepa. Aunque no sea lo lógico, comenzaremos por el final. McLaren ha diseñado este sistema con el objetivo final de soplar aire al alerón trasero. ¿Y para que lo quiere?. Sencillo. Mediante ese chorro de aire extra, McLaren consigue que el flujo laminar del alerón trasero, el que produce la carga necesaria en las curvas, pase a ser un régimen turbulento y deje de ser una resistencia al avance.
Una vez explicado el objetivo, vayamos al comienzo. ¿Cómo conseguir el flujo de aire?. Quizás esta sea la parte más sencilla, al menos para McLaren que ideó su chasis en base a este sistema. Los McLaren MP4-25 cuentan con una extraña toma de aire para el F-Duct. Ésta se sitúa justo delante del volante del piloto. Esa especie de snorkel que no pasó desapercibido para nadie y que en ningún momento tiene como objetivo refrigerar el cockpit del piloto. Para ello ya tenemos la pequeña apertura situada en la punta de la nariz del monoplaza y que además de ese primer objetivo también se utiliza para refrigerar las distintas cajas electrónica que están situadas en ese punto.













