Nunca me hubiera podido imagina que iba a escribir que una edición del Rally Rías Baixas iba a estar descafeinada, pero la verdad es que este año así ha sido. A la ausencia de uno de los puntales del campeonato, Sergio Vallejo, se le sumaba la lluvia, que en otras ocasiones era sinónimo de espectáculo, que decantaba aun más la prueba gallega en favor de “Berti” Hevia.
Y es que Miguel Fuster perdía demasiado tiempo al equivocarse de neumáticos en un terreno que de haber estado seco podría haber plantado mucha batalla al Skoda Fabia S2000 de Hevia. Sin embargo la lluvia del primer bucle favorecía a los tracción total. Entre ellos los Mitsubishi Lancer EVO X de los locales Meira y Senra. Este último no iba a durar demasiado ya que tras unos problemas en la caja de cambios se veía obligado a salir del rally por la puerta de atrás.






