
La entrevista de hoy es algo particular. Seguro que a estas alturas, el skeleton no es un deporte nuevo para vosotros. Principalmente gracias a la figura de Ander Mirambell, el deporte de invierno ha sido descubierto en nuestro país. Como suele ocurrir, uno no hace multitud pero si sirve para abrir puertas. Y así ha ocurrido con Aleix Alcaraz. Hasta 2009, Alcaraz era una joven promesa del automovilismo español pero una vez más el talento se topó con la falta de apoyos.
Tras debutar en las Formula Renault 3.5 y convertirse en el piloto más joven en puntuar, el piloto de Tarrasa no pudo continuar su carrera en el automovilismo. Lejos de dar vueltas y más vueltas tratando de encontrar el tan deseado dinero, Alcaraz decidió dar un cambio radical a su carrera. Fue ahí cuando se decidió por otra disciplina en la que la velocidad lo es todo. Pero será mejor que sea el quien nos cuente su historia.











