Posiblemente lo menos relevante de la pasada Allstate 400 at The Brickyard disputada en el Indianapolis Motor Speedway sea quien fue el ganador. Los neumáticos fueron los grandes protagonistas al estilo GP USA de Fórmula 1 de 2005. Demasiadas banderas amarillas, que dieron lugar hasta 52 vueltas neutralizadas y que hizo que la carrera se alargará hasta las cuatro horas y demasiado poco tiempo para el espectaculo.
Al final la carrera se convirtió en un sprint a ocho vueltas en las que Jimmie Johnson y Carl Edwards se jugaron la victoria. Sprint en el que Johnson demostró ser más rápido que el piloto de Ford. Por detrás, ni Denny Hamlin ni Elliott Sadler (un no habitual en los puestos de privilegio) pudieron acercarse al dúo de cabeza. A destacar la brillante décima plaza de A.J. Allmendiger, primer Top 10 de su carrera en los stock car y con el que hace patente su mejora en los últimos tiempos.







