
Primero la noticia: Yvan Muller se ha proclamado Campeón del Mundo de Turismos, con tres victorias y otros cinco podios a lo largo de la temporada.
Lo aclaro desde ahora. Soy fan del piloto francés de SEAT y Repsol (para que luego no digan que se me ha visto el plumero). Pero más allá de eso, considero que sido un justo campeón.
Lo del domingo en Macau, ha sido además una pequeña revancha por el título que perdió el año pasado, en este mismo escenario, a manos del BMW de Andy Priaulx, cuando en la penúltima vuelta de la primera manga, ocupaba la primera plaza y su coche falló. Por eso, este campeonato es reivindicativo, y desde luego merecido. SEAT se queda de esta manera con dos títulos mundiales: el de pilotos y el de marcas.






