
La FIA ha impuesto este verano el cierre de las fábricas durante dos semanas. La razón, el ahorro de costes. Una medida más que cuestionable para Force India. Según ellos el efecto de dicho parón no consigue el objetivo que persigue la FIA. El recorte de los gastos es prácticamente nulo.
Andy Stevenson, gestor del equipo, asegura que lo que se ahorra ahora se gasta en otro momento del año. Otra norma más que queda en entredicho del organismo regulador de la Fórmula 1. Estos parece que no estudian a fondo muchas de sus propuestas, que luego consiguen un efecto diametralmente opuesto al inicialmente pensado.






