
Hace 60 años, cuando el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 vio la luz, se trataba de un campeonato eminentemente europeo. De las siete citas con las que contó el mundial en aquella primera temporada, tan sólo una se disputaba fuera del viejo continente. Con los años, la Fórmula 1 fue creciendo y sobre todo se fue expandiendo a lo largo del planeta. A finales de los 50 ya eran una decena de pruebas con citas en Europa, América y África.
La llegada de la Fórmula 1 moderna significó una mayor presencia de América. En 1977, el nuevo continente contaba con hasta cinco grandes premios, Argentina, Brasil, Canadá y dos en U.S.A, uno en cada costa. Por aquel entonces Europa ya contaba con 10 citas mientras que Japón recibía a la Fórmula 1 por segunda ocasión, caso idéntico al de Suráfrica.











