
Antes de comenzar la última prueba en el Jarama, Antonio Albacete y su MAN TGA 410 partían con desventaja en la clasificación general. Tras el último GP disputado en Misano 33 puntos le separaban del alemán Markus Bösiger al volante de un Freightliner-Büggyra. Posteriormente antes de llegar al Jarama, todo cambió. Tras la decisión de los comisarios, que decidieron retirar todos los puntos logrados por ambos durante el GP de la República Checa, la ventaja quedaba en 26 puntos.
Con 60 puntos en juego, 26 de desventaja parecían demasiados. Difícil pero no imposible. Poco a poco el panorama fue cambiando, dos victorias en las carreras del sábado dejaban la ventaja en 20 puntos pero sería el domingo cuando saltó la banca. Un cuarto puesto de Albacete sumado a un abandono de Bösiger dejaban la ventaja en 13 puntos.






