La Baja Portalegre 500 ha sido la prueba en la que el nuevo prototipo de competición de la firma de los diamantes ha comenzado a dar sus primeros pasos. Ni el integrante del equipo más pesimista hubiera firmado un resultado que no fuese la victoria, pero lo cierto es que la primera etapa del viernes encendió la alarma entre los japoneses.
Aun así la etapa del sábado volvió a dejar las aguas en su cauce proyectando el Racing Lancer pilotado por Stephane Peterhansel hacia la victoria. Y lo cierto es que era en esa segunda etapa donde el nuevo todoterreno tenía que demostrar toda su raza heredada de los antecesores ganadores del Dakar.






