
A veces no es necesario ser el más rápido, ni dominar una carrera, ni estar entre los favoritos. Esas tres premisas las cumple a la perfección el BMW M3 GT2 que hace unas horas se ha convertido en el vencedor de la edición 2010 de las 24 horas de Nürburgring.
El viernes, tras los entrenamientos oficiales, la armada Audi, cuatro R8 LMS en las cuatro primeras posiciones, parecía los claros candidatos a la victoria. El sábado, una vez comenzada la carrera, el testigo de gran favorito lo recogía el Porsche 911 GT3 R de Manthey Racing. La estructura que ha vencido en las últimas cuatro ediciones y que contaba con cuatro pilotos Porsche al volante era sin lugar a dudas la más rápida en pista y no dejaba muchas opciones al resto.
El domingo las cosas cambiaban por completo. Sin noticias de los Audi y tras el abandono del Porsche tras un accidente cuando se encontraba doblando a un participante, hacían que el liderato pasara a manos de otro Porsche. El Porsche 911 GT3 R Hybrid parecía lanzado a la victoria. Además contaba con una interesante ventaja de dos vueltas sobre el siguiente clasificado.














