
Las 500 millas de Indianápolis son una de la pruebas más importantes del calendario de las IndyCar Series, y quizás lo sean de todo el calendario automovilístico norteamericano. En 2011, cumplen su centenario y por eso nadie ha querido perder la oportunidad de conseguir una de las 33 plazas disponibles. Como suele ser habitual, el Pole Day y el Bump Day deparó alegrías, sorpresas y tristezas.
En el primer grupo, lo positivo, la pole de Alex Tagliani o la magnífica tercera posición de Oriol Serviá. En el lado contrario, en lo negativo, Mike Conway y Ryan Hunter-Reay se quedaban fuera. Pero cosas del destino o más bien del vil metal, Hunter-Reay ha conseguido una plaza in-extremis en la Indy500.







