
Que si KERS por un lado, que si nueva aerodinámica por otro, que si vuelven los slicks. Muchos cambios para que a la primera se consiga que todo funcione a las mil maravillas. Pero como dice la famosa “Ley de Murphy”, cuando una cosa tiene que fallar, falla. Y así ha ocurrido.
Cuando la FIA decidió los cambios para 2009, a nadie se le ocurrió que los neumáticos traseros sufrirían un desgaste mayor del habitual, con los problemas que ello conlleva. Max Mosley ha reconocido que se cometió un error y por ello ya se han puesto manos a la obra.








