
A finales del pasado año la firma Volkswagen volvió al mundo de la F3 tras muchos años de ausencia. En 2008, los resultados no han tardado en llegar, algo que no ha sentado nada bien a su principal y único competidor en el campeonato, Mercedes. La marca de la estrella ha visto como su hegemonia era puesta en entredicho. Rivalidad que ha sentado muy bien al campeonato.
El siguiente destino de estos motores podría ser el certamen nacional. El organizador del mismo, GT Sport, podría estar negociando la presencia de la marca de Wolfsburgo como encargada de propulsar a los monoplazas españoles. Otro pequeño empujón a un campeonato que cada vez tiene mayor relevancia internacional.








