El Gran Premio de Singapur es el pistoletazo de salida a la última parte del Mundial de Fórmula 1. Por delante, incluyendo la cita de este fin de semana, nos quedan seis grandes premio y lo peor que podemos decir es que la lucha por el título ya está decidida. Tanto en pilotos como en constructores. Como aquí no hay descenso, vamos a tener que conformarnos con la lucha por la victoria en cada gran premio, que la verdad no es poco.
Comenzamos la gira ex-europea en un trazado tan peculiar como Marina Bay. Un trazado que añade a la dificultad de un circuito urbano la ausencia de luz natural. Si ya circular “de noche” es complicado para los pilotos, hacerlo a unas horas, más abajo tenéis peculiares los horarios, a las que no están acostumbrados hace que tengan que habituarse a estos horarios durante toda la semana. Y todo para que Bernie Ecclestone pueda tener una carrera nocturna o para que Europa cuente con otra carrera a la hora de comer. Sea como fuere, excesivo.




Un, dos, tres… probando, probando. Los organizadores del Gran Premio de Singapur, primera carrera nocturna de la historia de la Fórmula 1, sintieron ayer la tensión que acompaña a la primera prueba para comprobar si uno de los aspectos más importantes del último fin de semana de septiembre está en orden: el sistema de iluminación.









