Tras el anuncio doble de ayer tanto del futuro de que la hasta ahora escudería Manor GP pasaba a ser la nueva Virgin Racing (Manor seguirá en la sombra) como de Lucas di Grassi como el primero de sus pilotos confirmados, la escudería me transmite una imagen de frescura y un toque original que me recuerda a la recordada Jordan. Y basta echar un vistazo en su web oficial para darse cuenta de ello. Un detalle que mínimamente acompañado con una buena actuación en Fórmula 1 puede ser uno de sus grandes valores.
Empezando por el aspecto técnico y más clave de un monoplaza, Manor ha confiado en un diseño de monoplaza exclusivamente al CFD, que no pisará un túnel de viento ni de casualidad. Una apuesta muy avanzada a la par que arriesgada. Pero si echamos un vistazo al patrocinio que Virgin Racing traerá consigo, en principio el tirón mediático lo tiene asegurado amén de que que el proyecto de Richard Branson seguro está muy bien visto por la FIA. ¿Recordáis aquel arrebato por lo verde y lo ecológico que le dió a la FIA y que todavía dura? Pues por ahí van los tiros.







