
Que Bernie Ecclestone tiene su visión particular de las cosas es algo que a estas alturas poca gente puede dudar. En un año ha perdido en su campeonato a Honda, BMW y Toyota, pero a el le da igual. Sigue con su idea de tener un mundial que recorra hasta los lugares más recónditos. Tiene tanto o más peligro que Willy Fog con un bonobús.
A estas alturas del partido, sabemos que la marcha de Honda, BMW y Toyota es más por sus gastos ingentes a la hora de luchar por estar arriba en la parrilla que por disputar un gran premio más o menos, pero lo que tampoco puede ser es que el dueño del Circo quiera incrementar los gastos de las escuderías a costa de hacer el negocio padre llevan la Fórmula 1 a países sin ningún tipo de tradición. (Acepto que Abu Dhabi tuviera gente en las gradas, pero ¿qué pasa con Turquía o Bahrein?)









