Es lo que le hacia falta a Carlos Sainz, una etapa parecida a una jornada del Mundial de Rallyes. Y es que el recorrido de ayer más bien parecía un tramo del Rally de Argentina que una especial del Dakar. En esas situaciones el madrileño es prácticamente imbatible e hizo valer su experiencia tierra y rapidez para sacar un tiempo de oro a su compañero de equipo Nasser Al Attiyah. También hay que decir que el qatarí, subcampeón este año del Mundial de Rallyes en la categoría de producción, también esta bastante curtido en estas lides.
A pesar de ello, y tal y como comentaban en uno de los comentarios del post resumen, Sainz le conseguía alcanzar una vez superada la mitad de la especial. No sabemos si Al Attiyah se hizo el sordo o directamente no le funcionaba el sentinel correctamente, lo que esta claro es que si Sainz le llega a adelantar hubiera podido asestar un golpe definitivo para la clasificación final del raid. Las declaraciones de nuestro compatriota son desde luego un poema.















