Muy delicada. Así se podría resumir la etapa de ayer. Las lluvias y la estrechez de la primera parte de la especial las hicieron pasar canutas a muchos pilotos y sobre todo a los primeros. Los Nani Roma, Carlos Sainz y compañía han tenido que lidiar con estas condiciones y además con el hecho de no tener ninguna referencia a la hora de frenar y de trazar.
Están parecen haber sido las causas del accidente de Joan Roma que se ha pasado de frenada y tras dos vueltas de campanas ha tenido que sacarlo como ha podido del barranco en el que se había metido. Tras un cuarto de agua buscando la forma de salir del atolladero el catalán ha podido retomar la carrera sin casi daños en el X3. Eso si, Giniel de Villiers, el Volkswagen numero 300, se las ha visto y se las ha deseado para superar al español.






