
Así de claro lo ha dejado Luca Marmorini, responsable de todo lo que concierne a la electrónica del Ferrari F10. No han encontrado ninguna relación entre los fallos del motor Ferrari que aquejaron la Scuderia y Sauber en Sepang. Según Marmorini, el fallo de motor con el que le tocó lidiar Fernando Alonso en Malasia queda en un fallo estructural y puntual de esa unidad que no fue detectado durante el invierno. Lo cual parece que tampoco les va a afectar en demasía en su estrategia de temporada en la que no pueden usar los equipos más de ocho motores, por lo que entiendo que el bloque motor es reparable y no se da por perdido.
De paso esta confirmación y declaración de la propia Ferrari supone otro toque de atención para Peter Sauber, que mira últimamente más a sus pilotos en vez de mirar más precisamente al desarrollo y mejora del C29, al menos en lo posible que puedan hacer, ya que según Luca Marmorini, en Sauber el problema apunta a estar más relacionado con ciertos sensores electrónicos más que con el motor en sí.







