
Como siempre, cada dos años, cita ineludible en Montjuïc. Tras la última carrera en el trazado barcelonés en 1971, el Gran Premio de España de 1973 vuelve a la “montaña mágica”. Como siempre, en Montjuïc tenemos datos que cambian a la competición para siempre, y 1973 no es la excepción.
Si en 1969 vimos en Montjuïc la última carrera de los alerones “primitivos” y en 1971 vimos el debut de los neumáticos lisos en la Fórmula 1, en España en 1973 se estrena la parrilla de salida con dos coches por fila. A pesar de ello, la organización de la parrilla de salida aún distaba mucho de lo que vemos hoy en día.





El casco, protección y seña de identidad, fiel aliado de los pilotos. Desde la boina vasca que 







