
La temporada no empezaba nada bien para los italianos. Encadenaban malos resultados semana sí y semana también. Igualaban el peor arranque de su historia y tenían que cambiar de rumbo. Una escudería con la tradición y la importancia de Ferrari estaba en la obligación de mejorar. El punto de inflexión se produjo con el Ferrari F60B. Desde ahí los italianos han ido hacia arriba poco a poco. Las barbaridades, errores, malas decisiones y fenómenos extraños que les afectaron hace unos meses pasaron al olvido.
Los últimos resultados cosechados vienen a confirmar esa evolución. La reacción llega un poco tarde para poder aspirar a los títulos de pilotos y de constructores, pero por lo menos ahora pueden asomar la cabeza a las primeras posiciones de forma regular. Desde el Gran Premio de España, Felipe Massa siempre ha estado en los puntos, confirmando sus buenas sensaciones con el podio de Nürburgring. Kimi Raikkonen ha sido más irregular. Acabó tercero en Mónaco, pero desde entonces sólo ha logrado un pírrico punto en Silverstone.







