
Miguel Molina empezaba esta nueva temporada de las World Series como uno de los candidatos al título, pero con el paso de las carreras, quedó claro que esa no iba a ser su lucha este año.
Tras superar sus problemas iniciales, el piloto de Lloret ha logrado por fin su primer podium de la temporada, y esperemos que no sea más que el trampolín que necesitaba para demostrar lo que ya nos enseñó que sabe hacer en el tramo final de 2007.
La cita húngara empezó con la victoria del líder del certamen, Giedo Van der Garde, que hacía ya unas carreras que no ganaba, seguido de cerca por Julien Jousse. Una nueva cara este año en el podium, Fabio Carbone, se hacía con la tercera posición que tenía a tiro Marco Martínez, hasta que cometió un fallo de pilotaje en la entrada a la recta de meta, hundiéndose en la tabla.






