
Cuando era pequeño me gustaba ver cualquier modelo, ya fuese un Citroën AX o un Ferrari F40, decorado para la competición. Es más, me sigue pasando y me gustaría ver en competición a todos y cada uno de los modelos del mercado. Pero como eso no puede ser nos tenemos que conformar con las recreaciones.
Es probable que jamás veamos un Ferrari 599 con unas pinturas de guerra como estas. Un GT que no ha nacido para los circuitos, con permiso de 599XX. En este modelo, el 599 GTO Ecuerie, cortesía del carrocero holandés Vandenbrink, recupera ciertos rasgos característicos de uno de los modelos Ferrari con más historia, el 250 GTO.






