
Este año todavía no hemos visto una carrera en la que los 22 pilotos (desde Turquía, 20) consigan cruzar la línea de meta en el primer paso por la recta principal, y buena culpa de ello la podría tener perfectamente la ausencia de las ayudas electrónicas al pilotaje.
De hecho, Ross Brawn está convencido que la ausencia del control de tracción convertirá el Gran Premio de Mónaco de este fin de semana en más movido de lo normal, ya que considera que aunque no se haya notado en exceso su ausencia hasta ahora, en pistas con poco grip, como es el caso de Mónaco, se hará mucho más evidente.







