Paul Tracy puso fin ayer a una racha de tres victorias consecutivas de Sebastien Bourdais en la Champ Car y se impuso en Cleveland en la quinta carrera de la temporada. El piloto canadiense de Forsythe consiguió la victoria en una accidentada carrera en la que Oriol Servià sólo pudo ser séptimo.
Tras las primeras vueltas de la carrera en el circuito Burke Lakefront, muy pocos podían imaginarse que Tracy conseguiría alzándose con su 31ª victoria en la Champ Car. Tras esos primeros giros, el canadiense se había visto involucrado en dos accidentes y debía entrar en boxes para cambiar su alerón delantero.
Sin embargo, el veterano Tracy su equipo Forsythe acertaron con la estrategia de combustible y finalmente se apuntaron la victoria, eso sí, aprovechándose del abandono por avería mecánica de Bourdais. No tuvo tan suerte su compañero en Forsythe, el español Servià, que perdió tiempo en sus tres paradas en boxes.






