
A finales del año pasado, y tras caerse del calendario unos meses antes, Spa-Francorchamps (o Spa según la nueva denominación) se aseguró su presencia en el calendario hasta 2012. El trazado belga se sobreponía a la sentencia que tras las denuncias de los vecinos le imposibilitaba albergar un gran premio durante los siguientes 17 años.
Pero más allá de los problemas de ruidos con los vecinos, Spa, o más bien los organizadores del Gran Premio de Bélgica tienen serios problemas económicos para salvar la prueba. Es por ello que el presidente del mismo ha dejado caer que a partir de 2013, Alemania y Bélgica podría alternar la celebración de sus grandes premios. Algo así como lo que sucede en el Gran Premio de Alemania entre Hockenheim y Nürburgring.













