
La semana anterior a que se celebrara el Gran Premio de Brasil, apareció una noticia en la que se cuestionaba el futuro del Autódromo José Carlos Pace. La continuidad estaba supeditada a la mejora de las infraestructuras y de la pista. Interlagos no deja de ser un circuito con 70 años a sus espaldas y eso se nota. Todo envejece y para la Fórmula 1 se necesita la mejor cara de todas.
Pero los hechos acaecidos durante el fin de semana, intento de asalto al vehículo de Jenson Button y atraco a punta de pistola a una furgoneta con personal de Sauber más otros tres incidentes mencionados por Martin Whitmarsh pero que aún no tienen protagonistas, no son la mejor carta de recomendación. Si ya la seguridad era uno de los problemas más importantes, que se sucedan actos de este tipo no ayuda.















